viernes, 30 de marzo de 2018

Cuando un equipo se contagia


El contagio social es una herramienta muy potente. Fowler y Christakis, con datos del Framingham Heart Study, afirmaron que la felicidad de una persona depende de la felicidad de las personas con las que está conectada. Pero, ¿qué ocurre en los equipos de trabajo? ¿Hay un contagio social del estado de ánimo?

Por un lado, tenemos el contagio dentro del equipo. La evidencia es clara: el estado de ánimo en el trabajo está relacionado con el estado de ánimo del resto de compañeros. En otro estudio, sobre la influencia del "afecto" en las organizaciones, entendido como toda la parte emocional de las relaciones humanas (inteligencia emocional, estado de ánimo, entusiasmo, etc), se indicaba que los elementos afectivos positivos se relacionaban con indicadores positivos de liderazgo, resolución de problemas y conflictos, desempeño, etc. Los elementos negativos tenían una elevada influencia en procesos de estrés y burnout.

Pero no solo el equipo, ya que el estado de ánimo de los líderes también influye en los miembros del equipo. Hay un contagio del citado estado de ánimo y además este impacta en la coordinación del equipo. Por ello, es esencial que los líderes y jefes tengan muy en cuenta el papel de su estado de ánimo y sus emociones y el impacto que tiene en el desempeño y el clima laboral. 

Al final es un círculo vicioso, y todo influye en los resultados. Y muchas veces nos centramos en los proyectos, las teorías, los nuevos modelos de atención, y no nos damos cuenta que sin un clima laboral positivo, con un buen modelo de liderazgo y un equipo bien coordinado y cohesionado, poner en marcha esos proyectos o modelos no tiene sentido. Por eso, cuando se lanzan proyectos globales para su puesta en marcha a nivel local, requieren de una adaptación previa a la situación de cada unidad o centro. Si no se hace así, va a costar mucho implantarlo, y al final solo queda la solución del liderazgo estilo capataz (y volvemos al dilema de conseguir resultados a costa de tener equipos que no se creen lo que hacen). 

martes, 27 de marzo de 2018

Tenemos que inventarnos drama... A propósito de House y el aprendizaje


Las clases magistrales tienen las horas contadas. Al menos la mayoría de ellas, esas que no sirven para casi nada. Bostezos, desconexión mental desde el principio, baja conexión entre el conferenciante/profesor y los asistentes, participación  difícil por parte del público... Hay mil técnicas y entornos para mejorar la formación y facilitar el aprendizaje, y hoy nos vamos a centrar en una bastante utilizada: el uso de series de televisión para la enseñanza de medicina.

Una serie clásica para el aprendizaje es House, con ese médico que mezcla la mala leche con su conocimiento y capacidad diagnóstica. Un grupo de profesores de Marburg (Alemania) decidieron realizar seminarios sobre enfermedades raras utilizando varios vídeos breves de capítulos de House, y posteriormente preguntaron a los alumnos por su opinión. Los resultados se han publicado en PLOS One con el título "Teaching medicine with the help of Dr. House".

Cada seminario se centraba en una enfermedad concreta y para ello utilizaban entre 8 y 16 vídeos breves (entre 1 y 2 minutos cada uno) del mismo capítulo. Empezaban con la descripción del paciente, el análisis inicial de síntomas por parte del equipo, tratamientos y pruebas con sus consiguientes errores y efectos, y finalmente el diagnóstico definitivo. Por supuesto, tras cada vídeo se revisaba de forma colectiva la actuación del equipo de House, los errores y el razonamiento utilizado. 

Entre las características más relevantes de este tipo de seminarios, los alumnos destacaron: mayor aprendizaje, mayor motivación para asistir, más concentración durante la clase y más diversión. Curiosamente, aunque la mayoría de los estudiantes ven a House como un modelo por sus habilidades diagnósticas y terapéuticas, rechazan su comportamiento con el equipo y con los pacientes y familiares. Al menos que se transmita solo la parte buena, ¿no?

Algunas lecturas adicionales:
- Sobre la enseñanza de la bioética usando la serie Scrubs.
- Diseño de una actividad formativa sobre habilidades de comunicación utilizando series médicas.

domingo, 25 de marzo de 2018

El resumen de la oveja negra


La rebeldía tenía un precio, o al menos el hecho de no seguir los caminos marcados y predefinidos. Ser diferente es una marca que no se borra. Muchos lo ven como una cualidad positiva, incluso necesaria, pero aún quedan entornos acostumbrados al pastoreo, que solo aceptan ovejas que sigan el redil. Sin embargo, eso no es lo peor... Lo peor es que, aunque las ovejas negras sean imprescindibles, solo hay tortas por y para ser pastor. 

Llega el resumen semanal de la blogosfera sanitaria. Estos son nuestros enlaces favoritos. Gracias a todxs por estar ahí.

Empezamos hablando de liderazgo y management, con este artículo que publica Verne sobre prejuicios en la relación jefe-empleado. El título es toda una declaración de intenciones: "¿Crees que tu jefe es muy exigente? Pues él piensa que te escaqueas".

Si hablamos de ovejas negras, es necesario pasar por Quironautas, el blog de Mónica Ventoso. Esta semana ha escrito precisamente sobre la necesidad de no seguir el camino indicado. Ah, por cierto, Mónica y Enfermeversia han publicado un poemario que merece mucho la pena: EnREDhadas. Todos corriendo a comprarlo en Amazon.

Los conceptos cambian, o evolucionan, o incluso se difuminan. Y así, mientras se sigue hablando mucho de la transformación digital, hemos encontrado (bendita serendipia) el Barómetro sobre la Madurez Digital en España, que ha elaborado Divisadero. Podéis leer un breve resumen del barómetro en el blog de Juan Carlos Cubeiro.

El reportaje de investigación que ha elaborado CNN no tiene desperdicio: los médicos que más opioides prescriben en Estados Unidos son los que más dinero reciben de la industria. Una de las lecturas de la semana, sin duda.

En Docencia Rafalafena quieren que pasemos el día con una pregunta en nuestra cabeza: ¿Puede una mala persona ser un buen médic@? Profesionalismo, humanidad y técnica, de la mano, en un post muy interesante.

Y pasamos de un salto de las malas personas a la buena gente. El texto lo firma Joan Carles March y lo publica Granada Digital. ¿Cual es el sentido de la palabra bondad? ¿Cuales son sus valores? 

Enrique Dans ha recopilado toda la información sobre el reciente escándalo de Facebook y Cambridge Analytica. ¿Es realmente culpa de Facebook? ¿Se podría haber evitado? No os perdáis este enlace que aclara muchas dudas.

Parece que 2018 va a ser el año de los chatbots. En Tincture han publicado un artículo con algunos casos de éxito y tendencias para el desarrollo de este tipo de proyectos. ¿Realmente va a transformar nuestro entorno? ¿O es solo humo 2.0?

Cada vez surgen más opiniones en relación a la política de recursos humanos del Sistema Nacional de Salud. Juan Simó habla en este artículo sobre la dificultad de retener el talento en el sistema sanitario cuando las condiciones de trabajo son tan provisionales (y endebles, y perjudiciales incluso). 

¿Son seguros los servicios sanitarios online en el Reino Unido? La Care Quality Commission ha investigado a las empresas privadas que se dedican a ofrecer estos servicios y se ha encontrado que 4 de cada diez empresas no cumplen con los estándares de seguridad. Lo cuentan en esta noticia de la BBC.

Esta semana se ha conocido la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que considera que las enfermeras tienen derecho al acceso completo a la historia clínica de los pacientes para poder desempeñar sus tareas profesionales. La noticia la han publicado en La Opinión de Zamora.

¿Cómo controlar el consumo de sal, azúcar y alcohol en algunas personas? Unos científicos de la Tufts University han desarrollado un sensor que se adhiere a los dientes y que mide la cantidad de dichas sustancias que ingiere con los alimentos. De momento es un proyecto pero... Para saber más, en Medgadget publican la noticia.

¿Felicidad? Pues sí...

jueves, 22 de marzo de 2018

En dos palabras


Conocer la percepción de los pacientes tras una consulta médica es una tarea compleja. Para conseguirlo, se utilizan herramientas como las encuestas de opinión o el análisis de reclamaciones, pero en ocasiones la traslación de esos resultados a una mejora por parte del equipo es un camino lleno de obstáculos.

Como herramienta alternativa, el Birmingham Hospital de la Universidad de Alabama decidió crear una encuesta muy sencilla para conocer la opinión del paciente tras su consulta con el médico. Para ello, a la encuesta habitual se añadió una pregunta muy simple: describe al profesional sanitario que te ha atendido en la consulta de hoy con dos palabras. esta encuesta ofrece dos ventajas: su representación es muy visual (nube de palabras) y además permite dar un salto muy importante a la hora de analizar de forma cualitativa la opinión del paciente.

Los resultados que se obtuvieron aparecen en estas nubes de palabras, una centrada en las palabras positivas y otra en las negativas. El análisis de la encuesta y los resultados los publicaron en JAMA Surgery


Hasta ahora, las encuestas rápidas solían ser del tipo "sonrisa" (señalar nuestra percepción de la atención recibida en un marcador con 3 caras, una más alegre, una normal y una triste) o de sí/no como el conocido "Friends and family test". Es los últimos años muchos expertos dudan de las encuestas como el FFT, sencillas pero muy básicas en cuanto a la información proporcionada, e incluso se propone que su recogida sea opcional para cada centro y no obligatoria. La tendencia a conocer y valorar la experiencia del paciente invita a elaborar otro tipo de herramientas, dado que la experiencia y la emoción no se puede traducir y transmitir adecuadamente con datos numéricos.

martes, 20 de marzo de 2018

Cuando la desconfianza entra por la puerta, el compromiso salta por la ventana


No hay duda: el compromiso de los profesionales es un elemento esencial cuando hablamos de liderazgo, motivación, cambio, etc. El compromiso se asocia, como contaban en este artículo de El País, con la "implicación intelectual y emocional de éstos con su empresa, y con ello su contribución personal al éxito de la misma". Todo muy sencillo, y a la vez muy complejo.

El problema es el concepto de "organización" o "empresa" cuando hablamos de compromiso en el sector sanitario. ¿Compromiso con mi unidad/equipo/servicio? ¿Con mi hospital o centro de salud? ¿Con el servicio de salud? Curiosamente, el compromiso es decreciente cuando ampliamos el tamaño de la organización: mayor compromiso con mi unidad, menor con mi hospital y muy bajo con el servicio de salud.

Algunos autores hablan de liderazgo plural en el marco de organizaciones tan complejas como la sanitaria. No es igual la influencia en la unidad con el mismo jefe en 15 años (con una cultura muy marcada) que la que puede ejercer un gerente de un gran hospital con 5000 trabajadores. Además, los objetivos deben ser bastante próximos (lo de alinearlos es casi una utopía) y que los objetivos individuales, los de la unidad y los de la organización tengan algo que ver. Y no, no nos referimos a objetivos de contrato de gestión ni nada parecido.

El compromiso tiene mucho que ver con las expectativas, con trazar estrategias y planes de marca de forma conjunta para que los objetivos sean similares. La transparencia, la confianza y la participación son ejes del camino hacia el compromiso, pero no podemos dejar de lado algunos obstáculos: la dificultad de poner de acuerdo a unidades/equipos que casi se odian, o cuando existe algún líder narcisista que prefiere que su unidad vaya por libre. El compromiso y la confianza son muy difíciles de conseguir, pero sin ellos es difícil armonizar este territorio de silos que es una organización sanitaria. 

Hace unos años, el King's Fund lanzó una guía sobre liderazgo colectivo, que se basa precisamente en lo que hemos comentado: entornos positivos, asumir la responsabilidad del éxito de la organización, resolución conjunta de problemas, etc. Parece un poco un mundo de fantasía e ilusión, pero cuanto antes empecemos, más fácil será. Y además, en una organización pública que se centra en la salud de toda la población, debería ser algo normal, ¿o no?

domingo, 18 de marzo de 2018

El resumen de las conexiones


Las conexiones son uno de los ejes esenciales de las redes sociales. Sin esa capacidad para encontrar puntos en común, tejer redes de conocimiento o conocer personas que nos ayudan a crecer, las redes no serían lo que son. Conectar es encontrar, descubrir terrenos inhóspitos y sin duda aprender más allá de nuestra zona de confort. Suena a aventura, y realmente lo es. Quien no ha ido haciendo click de enlace en enlace o de usuario en usuario, hasta llegar a ese momento eureka. Pura magia...

Y después de conectar puntos, llega el momento del resumen de la semana. Si quieres más, no olvides que hemos publicado un resumen de estos dos últimos años en formato libro (gratis en ebook, baratito en papel). Estos son nuestros enlaces favoritos de la semana:

Tela con Theranos... En abril de 2016 publicamos una entrada firmada por Enrique Rodríguez-Borja sobre esta empresa, que pretendía revolucionar el mundo del diagnóstico biomédico a partir de una gota de sangre. Y se cumplió lo que mucha gente se veía venir: la empresa es un fraude, impulsado por su fundadora Elizabeth Holmes, que se ha embolsado una buena suma de dinero a cambio de nada. En esta noticia de El País lo explican muy bien.

Mucho hablar del paciente digital, el e-paciente o del empoderamiento, pero seguimos sin pensar mucho en el sistema sanitario, y en el cambio cultural que ello supone para todos sus profesionales. Algunas de las tendencias de cambio han sido debatidas en el evento Infors@lud 2018 y comentadas en este interesante reportaje de Diario Médico.

Esta semana la serendipia nos ha traído dos enlaces sobre inteligencia artificial. El primero habla sobre el papel de las compañías tecnológicas más punteras (o más conocidas) en el desarrollo de proyectos de inteligencia artificial, ya que pese a tener equipos expertos, el resultado es bastante escaso. En la web Techcrunch intentan encontrar una explicación.

El segundo enlace sobre este tema aparece en Yorokobu y se centra en los videojuegos y en la llamada realidad artificial. ¿Simulación o juego? ¿Y su utilidad para mejorar nuestro entorno? No os perdáis el artículo de Yorokobu.

El 15 de marzo se celebró el aniversario del nacimiento de John Snow. Si habéis pensado inmediatamente en Juego de Tronos y no os suena la historia de su mapa de Londres, os invitamos a leer la reseña de Wikipedia sobre su historia. Big data rudimentario pero efectivo.

Y por cierto, si en cuanto hablamos de mapas y de salud piensas en planificación sanitaria o epidemiología, en este enlace del blog de Mapbox nos explican como usar Mapbox, Tableau y QGIS para crear nuestro propio mapa de seguimiento. Datos y mapas en tiempo real para tomar la mejor decisión.

Un espía en el supermercado para analizar los beneficios y riesgos de las bebidas energéticas. ¿Te has planteado que hay detrás de una bebida que te da alas? José Manuel López Nicolas publica en su sección en El Confidencial este texto sobre el peligroso mundo de las bebidas energéticas.

Menudo año de libros que llevamos. Además del libro de Chema Cepeda ("Siete competencia clave: hacia una salud digital"), y de "Conversaciones sobre gestión sanitaria", hay dos nuevos: "Lecturas para pensar: de la nube a una nueva realidad en gestión sanitaria" de Pedro Jaén y Albert Cortés, y "Guía de humanidades médicas" de José Manuel Brea.

La sanidad en el ámbito rural es difícil, y no solo por la distancia o la dispersión, también por la dificultad para encontrar profesionales que acepten estos trabajos. La errática política de recursos humanos del sistema nacional de salud no ha ayudado mucho a conseguir que este problema se solucione. Federico Relimpio reflexiona sobre el tema en su blog.

Qué difícil es decir NO. Quedar mal, no tener valor, el miedo a las consecuencias... Hay mil motivos para esquivar el momento de decir NO, pero aún queda esperanza. En este artículo de Pilar Jericó nos dan cinco claves para decir NO sin que la otra persona se moleste. 

Canciones de domingo con La Legendaria Familia Stinson...

jueves, 15 de marzo de 2018

La nueva ley de contratos y su incidencia en el sector sanitario



El pasado 9 de marzo entró en vigor la nueva Ley de Contratos, es decir, el instrumento jurídico que regula la forma en la que la Administración Pública puede comprar bienes y servicios. Y eso incluye, como no, a las organizaciones sanitarias públicas. ¿Cuales son los cambios más importantes?

Una de las novedades más importantes tiene que ver con los famosos contratos menores. La Ley deja muy claro que, mediante la firma de sucesivos contratos menores, un mismo contratista no puede superar el importe de 15.000 euros (en servicios). Esto implica que un mismo contratista podría firmar varios contratos menores pero teniendo en cuenta que el límite anual será de 15.000 euros siempre que se trate de prestaciones similares o relacionadas. 



Este énfasis en los contratos menores pretende eliminar la práctica del llamado fraccionamiento de los contratos, es decir, "trocear" un contrato de mayor importe en contratos menores para así evitar toda la carga administrativa que implica (o también para elegir al adjudicatario sin ningún problema). Estas prácticas son contrarias a la ley, pero han sido muy usadas hasta ahora. De hecho, el ejemplo de 2017 (30.000 euros) no significa que sea legal, pero si ha sido muy utilizado como puede verse en los datos de contratos menores de cada servicio de salud. Dos lecturas interesantes sobre fraccionamiento y contrato menor en este enlace de El Derecho y este otro del Observatorio de Contratación Pública.

En relación a la adjudicación de contratos de servicios relacionados con el ámbito social y sanitario, la ley señala que:
+ Es necesario garantizar la calidad, la continuidad, la accesibilidad, la asequibilidad, la disponibilidad y la exhaustividad de los servicios; las necesidades específicas de las distintas categorías de usuarios, incluidos los grupos desfavorecidos y vulnerables; la implicación de los usuarios de los servicios; y la innovación en la prestación del servicio.
En este tipo de contratos, los criterios de adjudicación podrán estar referidos a la experiencia del personal adscrito al contrato, la reinversión de los beneficios obtenidos en la mejora de los servicios que presta o el establecimiento de mecanismos de participación de los usuarios y de información y orientación de los mismos.

Es muy llamativa la referencia a la continuidad de los cuidados así como a la implicación de lo usuarios. No podemos olvidar, que en el caso de los servicios sociales y sanitarios que se prestan por terceros, se trata de una extensión del servicio público y por ello las garantías de calidad y accesibilidad deben ser mucho mayores. Además, la ley permite ser mucho más innovadores a la hora de establecer criterios de adjudicación.

Además, en estos contratos la ley establece que la administración podrá reservar a determinadas organizaciones el derecho a participar en los procedimientos de licitación de los contratos, siempre que dichas organizaciones tengan como objetivo la prestación de servicios objeto de adjudicación, que exista reinversión de beneficios o distribución de los mismos en base a la participación y que la estructura de dirección se base en la propiedad de los empleados. Esto abre la puerta a la creación de cooperativas o empresas asociativas de profesionales sanitarios para la gestión de la atención primaria (como ocurre con las EBA's).

Finalmente queremos destacar el cambio en los perfiles del contratante (las webs de cada administración que agrupan toda la información sobre compras públicas). La Ley establece que el acceso a la información del perfil de contratante será libre, no requiriendo identificación previa como ocurre en algunos perfiles que exigen darse de alta. Además, toda la información contenida en en estos perfiles se publicará en formatos abiertos y reutilizables. Un paso más para la transparencia de las compras públicas, siguiendo la línea de Civio y su Laboratorio de Innovación en la Contratación Pública.

¿Mejorará la eficiencia de las compras públicas en sanidad? Un paso necesario y poco comentado sería la puesta en marcha de una base de datos de compras públicas sanitarias para compartir datos tan sencillos como tipo de producto, proveedor y precio, y así evitar situaciones como la descrita en esta entrada sobre precios de apósitos en España (ver imagen a continuación).


martes, 13 de marzo de 2018

La medida de la saturación de los servicios de urgencias hospitalarias (por @zafortezaconcha)



Tras aquel mítico post sobre los servicios de urgencias hospitalarios, llega la segunda parte de la mano (de nuevo) de Concha Zaforteza (@zafortezaconcha). Muchas gracias por todo.

La medida de la saturación de los servicios de urgencias hospitalarias
Concha Zaforteza
Doctora en enfermería.

La masificación (crowding) o saturación (1) de los SUH se produce cuando la demanda de atención de salud urgente supera la capacidad de los SUH de darle respuesta (Hwang et al 2011). Una mirada atenta a esta definición ya nos pone sobre aviso: es lo suficientemente clara como para que sepamos de qué estamos hablando, es lo suficientemente amplia como para que vayamos cayendo en la cuenta de que será complicado establecer un sistema de medida.  

En este escrito no voy a entrar en las causas ni en las posibles soluciones de la masificación de los SUH; eso ya lo hice en un post anterior que el dueño de este espacio tuvo a bien publicar. Hoy me voy a centrar en por qué es necesario y cómo medir la saturación de los SUH. De nuevo, le doy las gracias al querido @manyez por acogerme en su casa. 

¿Por qué es necesario medir la saturación de los SUH? de entrada, porque no se puede gestionar lo que no se puede medir (Hoot et al 2007). Además, si algo no se puede medir, es difícil establecer si las acciones de mejora tienen efecto o no (Boyle et al 2015). Les aseguro que gestionar el flujo de pacientes para que no se produzcan masificación de los SUH ni sus derivadas (incremento de la estancia media del paciente en el SUH, incremento del tiempo de “boarding” o necesidad de derivar ambulancias, entre otros) es de una importancia capital, ya que ninguna de ellas es neutra para el paciente. Está establecido que existe impacto tanto en el paciente como en el sistema de salud. 

Si hablamos del impacto sobre el paciente, se incrementan el riesgo de mortalidad y el de sufrir eventos adversos (Guttmann et al 2011, Bond et al 2007, Schnitker et al 2011, Samaras et al 2010); puede haber retrasos en el inicio de tratamientos tiempo-dependientes (Pines et al 2007); el paciente puede verse enfrentado a soportar dolor y ansiedad por más tiempo (Moskop et al 2009); existe una disminución de la privacidad y de la satisfacción (Moskop et al 2009). 

Si hablamos del impacto en el sistema de salud, se puede incrementar la estancia media de los pacientes en el hospital, relacionada con el retraso en la realización de pruebas diagnósticas y tratamientos. Por tanto, se produce un incremento en el coste de la hospitalización, así como una dificultad en la accesibilidad de la población al SUH (Moskop et al 2009).

Por tanto, y me gustaría que leyeran con mucha atención este párrafo: la saturación de los SUH no es un problema “de los de urgencias”, es un problema de todos los profesionales que tienen responsabilidad en facilitar que los flujos de pacientes en urgencias sean lo más fluidos posible. El motivo es que mantener a un paciente en urgencias más tiempo del estrictamente necesario afecta a la seguridad y a la accesibilidad de los ciudadanos a los servicios de salud.

Dicho esto, ¿para qué queremos medir la saturación de los SUH? Para tomar decisiones operativas de forma prospectiva en el corto plazo, es decir, para adelantarse al problema (Bernstein et al 2003, Epstein y Tian 2006). Para tomar decisiones organizativas en el largo plazo, sobre la base del análisis retrospectivo del comportamiento de la masificación y sus factores asociados. 

Esta reflexión nos lleva a las preguntas qué medir y cómo hacerlo. Ninguna de ellas es sencilla de responder, de hecho, a día de hoy, se reconoce que hay muy poco consenso acerca de cómo medir (Boyle et al 2012). Ante esta falta de consenso, me permito establecer algunos criterios generales sobre los que valorar las diferentes alternativas. Insisto en que son criterios de cosecha propia, por tanto, abiertos a discusión: 
1) Factibilidad: debe ser sencillo automatizar la medida elegida en los diferentes sistemas de información de los hospitales. Por tanto, deben ser medidas no persona-dependiente y con posibilidad de ser introducidas en los diferentes hospitales de, al menos, un mismo servicio de salud.
2) Monitorización continua: debe permitir la medición en una escala de tiempo pequeña para captar las oscilaciones a lo largo del día que sirvan de alerta temprana. El objetivo es gestionar los recursos, bien para prevenir la masificación, bien para paliarla.
3) Almacenamiento: debe ser posible almacenar los datos en el data warehouse de los hospitales para explotarlos de manera retrospectiva.

Vamos a por ello. Hay muchísimos indicadores de medida: para conocerlos, les recomiendo la revisión sistemática de Hwang y colaboradores (2011). A continuación, repaso algunas opciones y qué capacidades tiene cada una.

- Derivación de ambulancias: es decir, medición del número de ambulancias que es necesario derivar a otros centros hospitalarios (Boyle et al 2015). Presenta dificultades, ya que no es posible automatizar esta medida y se ve afectada por factores ajenos a la masificación del SUH. 
- Pacientes que se van sin ser atendidos: es decir, número de pacientes que no esperan a que les atienda el médico, una vez valorados por la enfermera de triage. De nuevo, no es posible automatizar su cómputo y no parece que mida la masificación de forma adecuada (Pines 2006). 
- Índice de ocupación del SUH: o lo que es lo mismo, el porcentaje de camas/camillas/butacas ocupadas por pacientes respecto al número total de camas/camillas/butacas del servicio. Esta es una medida sencilla de incorporar a casi cualquier sistema de información hospitalario, permita la monitorización continua y permite almacenarse en el data warehouse. Además, Hook y colaboradores (2007), comparan la ocupación con otras escalas de medición multidimensionales (NEDOCS, EDWIN, READI y Work Score) para establecer cuál de ellas es más útil para monitorizar y predecir la masificación del SUH. Concluyen que ninguna de ellas tiene una capacidad superior a las otras y ninguna de ellas es más capaz que el índice de ocupación del SUH. 
- Escalas multidimensionales: son instrumentos de medida que incluyen diferentes variables y diferentes tipos de fórmulas para calcular la masificación. Voy a diferenciar 4 medidas desarrolladas antes de 2010 y otra medida en estado actual de desarrollo. Las 4 medidas previas a 2010 son el NEDOCS, EDWIN, READI y Work Score. Para conocer detalles sobre cada una de ellas, pueden remitirse a los trabajos de Hwang et al (2011) y Hoot et al (2007). Desde mi punto de vista, son escalas complejas, difíciles de automatizar en los diferentes sistemas de información. Suelen haber sido diseñadas en un único contexto y, por tanto, suelen funcionar bien en el servicio donde fueron desarrolladas. Sine embargo: no está claro que sean transferibles a otros contextos diferentes al que las desarrolló, no está claro, que funcionen bien como monitorización continua y no muestran una capacidad discriminatoria superior al índice de ocupación del SUH.
Con respecto a la escala multidimensional que se ha desarrollado recientemente, el ICMED (Boyle et al 2015, Boyle et al 2016), parece prometedora, sin embargo, sus autores reconocen que tiene dificultades para la monitorización continua de la masificación (aunque sí creen que es una buena medida a escala temporal más larga) así como dificultades para automatizarse en los sistemas de información. También apuntan a que requiere validación frente a indicadores como la mortalidad o la cancelación de pacientes programados.

Mi conclusión es que el índice de ocupación del SUH es el indicador de elección para medir la saturación del servicio. Los motivos son: 1) ninguna medida más compleja ha mostrado mayor capacidad de monitorización continua ni mayor capacidad predictiva; 2) es una medida que se puede implementar en la mayoría de los sistemas de información hospitalaria; 3) es posible almacenar los datos. 

Tiene la ventaja que, al ser fácil de implementar, muchos hospitales podrían incorporarlo y generar datos que les permitieran comparar entre sí. Además, un servicio de salud podría conocer en tiempo real el estado de saturación de sus SUH.

Sin embargo, tiene la dificultad en que conocer el porcentaje de ocupación minuto a minuto no determina de manera objetiva en qué momento se entra en “zona de peligro” de masificación ¿Un 85% de ocupación del SUH es mucho o poco? Pues no lo sabemos.  Pero cada entorno podría “aprender” de sí mismo y evaluar cuáles son sus puntos de inflexión según el valor de ese índice, las altas previstas, o el índice de ocupación de hospital. Ahí hay una posible línea de investigación. 

En este sentido, también se apunta a que el uso de datos históricos y el big data pueden ayudar al diseño de modelos de predicción que permitan anticipar la saturación de los SUH con el tiempo suficiente como para poner en marcha los recursos que la eviten o la amortigüen. 

En definitiva, nos encontramos ante un problema complejo para el que disponemos de una medida que resuelve, de manera parcial, la necesidad de tomar decisiones de forma prospectiva y proactiva.

(1) En este trabajo se usan indistintamente los términos “saturación” y “masificación”.

Bibliografía
- Bernstein SL, Verghese V, Leung W, et al (2003). Development and validation of a new index to measure emergency department crowding. Acad Emerg Med; 20: 938-942.
- Bond K, Ospina MB, Blitz S, et al (2007). Frequency, determinants and impact of overcrowding in emergency departments in Canada: a national survey. Health Q; 10:32-40.
- Boyle A, Beniuk K, Higginson I, Atkinson P (2012). Emergency department crowding: time for interventions and policy evaluations. Emerg Medicine International; ID 838610 (8 páginas).
- Boyle A, Coleman J, Sultan Y,  Dhakshinamoorthy V, O'Keeffe J, Raut P, Beniuk K (2015).Initial validation of the International Crowding Measure in Emergency Departments (ICMED) to measure emergency department crowding. Emergency Medicine Journal; 32(2): 105-108
- Boyle A, Abel G, Raut P, Austin R, Dhakshinamoorthy V, Ayyamuthu R, Murdoch I, Burton J (2016).Comparison of the International Crowding Measure in Emergency Departments (ICMED) and the National Emergency Department Overcrowding Score (NEDOCS) to measure emergency department crowding: pilot study. Emergency medicine Journal; 33(5): 307-312.
- Epstein SK, Tian L (2006). Development of an emergency department work score to predict ambulance diversion. Acad Emerg Med; 13: 421-426.
- Guttmann A, Schull MJ, Vermeulen MJ (2011). Association between waiting times and short term mortality and hospital admission after departure from emergency department: population based cohort study from Ontario, Canada. British Medical Journal; 342:d2983
- Hoot NR, Zhou C, Jones I, Aronsky D (2007). Measuring and forecasting emergency department crowding in real time. Annals of Emergency Medicine; 49 (6): 747-755.
- Hwang U, McCarthy ML, Aronsky D, Asplin B, Crane PW, Craven CK, Epstein SK, Fee C, Handel DA, Pines JM, Rathlev NK, Schafermeyer RW, Zwemer FL Jr, Bernstein SL (2011).Measures of crowding in the emergency department: a systematic review. Acad Emerg Med; 18(5): 527-538.
- Moskop JC, Sklar DP, Geiderman JM, Schears RM, Bookman KJ (2009). Emergency department crowding, Part 1-Concept, causes and moral consequences. Annals of Emergency Medicine; 53(5): 605-611.
- Pines JM (2006). The left-without-being-seen rate: an imperfect measure of emergency department crowding. Acad Emerg Med; 13:807-808.
- Pines JM, Localio AR, Hollander JE, Baxt WG, Lee H, Phillips C, Metlay JP (2007). The Impact of Emergency Department Crowding Measures on Time to Antibiotics for Patients With Community-Acquired Pneumonia. Annals of Emergency Medicine; 50(5): 510-516.
- Samaras N, Chevalley T, Samaras D, Gold D (2010). Older patients in emergency departments: a review. Annals of emergency medicine; 56 (3): 261-269
- Schnitker L, Martin-Khan M, Beattie E, Gray L (2011). Negative health outcomes and adverse events in older people attending emergency departments: a systematic review. Australasian emergency nursing journal; 14: 141-162.

domingo, 11 de marzo de 2018

El sonido y el abecedario: un resumen


Ni en nuestros mejores sueños... Resulta que el libro "Conversaciones sobre gestión sanitaria" lleva más de 250 ejemplares vendidos en papel y más de 2000 en formato ebook (por cierto, gratis en Amazon y Bubok). ¿De verdad hay tanta gente interesada en la gestión? Sea lo que sea, volvemos a dar las gracias a todos los que decidisteis hacer click y comprar/descargar el libro. 

Hablando de libros, os recomendamos también los libros de Chema Cepeda ("Siete competencias clave hacia una salud digital") y el reciente "Lecturas para pensar: de la nube a una nueva realidad en gestión sanitaria", de Pedro Jaén y Albert Cortés.

El jueves todo cambió... O al menos, muchos cimientos temblaron en la sociedad. ¿Cuantos días 8 de marzo van a hacer falta? Lo importante es que no se quede en solo un día al año. Entre todo lo publicado, nos quedamos con la recopilación de diversos textos sobre brechas de género en el blog Nada es Gratis que firma Libertad González.

Otro texto que nos ha gustado mucho es el de Patricia Escartín que ha publicado el blog Salud Comunitaria sobre la huelga del día ocho, a partir de varias historias sobre cuidadoras, doctoras, etc. El texto original se publicó en El Salto.

No os podéis perder el proyecto de impresión 3D de cápsulas de superhéroes para la quimioterapia de niños con cáncer. En El Confidencial nos explican el proyecto y en Thingiverse podéis acceder a los planos e instrucciones de impresión.

Rosa Taberner (sí sí, la de Dermapixel) ha publicado un editorial en la revista Actas Dermo-Sifiliográficas sobre el uso (cada vez mayor) de métricas alternativas al factor de impacto en la medición de la actividad científica.

El empleo público en el sistema sanitario parece que llega a zonas pantanosas en cuanto a su gestión y planificación. Desde las jubilaciones a los problemas para la selección y movilidad (oposiciones y traslados), el futuro no parece tener un color verde esperanza. ¿Es necesario cambiar la ley? En este post del blog Repu-Nómada se plantean algunos dilemas para mejorar la situación, y en El Confidencial comentan otros problemas. 

Innovar en el sector público es casi una obsesión dominical, ya que hemos hablado muchas veces de este tema. El blog Trabajo Colaborativo ha publicado un artículo imprescindible sobre la (necesaria) transformación de la administración. Nos ha llamado mucho la atención esta definición de innovación: "conquistar el territorio de otro".

Mercè Bonjorn ha escrito en el blog de HIMSS un texto sobre el papel de la innovación disruptiva en el entorno sanitario. ¿Es realmente necesaria para transformar y mejorar el sistema?


En la revista Harvard Business Review plantean que el sector sanitario pueda aprender (y copiar también) del sector comercial minorista sobre estrategia digital. Conocer lo que espera el paciente, escucha activa, estrategias... Lectura imprescindible.


Después de aquellos míticos artículos sobre la mortalidad en los hospitales mientras hay una huelga de profesionales sanitarios (aquí tenéis una revisión de todo lo publicado), unos investigadores de Harvard han decidido dar una vuelta de tuerca al tema. Resulta que cuando los cardiólogos se van de congreso, la mortalidad por infarto agudo de miocardio se reduce. El artículo completo está disponible en este enlace.


Nuestro último texto de la semana lo firma El enfermero del pendiente, y su mensaje es muy claro (y necesario): Hoy ya no es el Día de la Mujer.

Como nota final, y dado que algunas veces habéis preguntado por twitter por el origen del resumen de los domingos, os dejamos aquí el enlace al primer resumen (en aquella época llamado "recortes de prensa") de fecha 13 de diciembre de 2009. Por cierto, se ha quedado una mañana estupenda para escuchar a La Bien Querida... 

viernes, 9 de marzo de 2018

Gestión sanitaria y pobreza



Una cosa es hablar y otra actuar. Cuando publicamos la entrada "El gerente y los determinantes sociales de salud" recibimos comentarios del tipo: "se tienen en cuenta resultados en salud", "el paciente siempre en el centro del sistema", "la promoción y la prevención son el eje de cualquier organización sanitaria" (por cierto, hay que leer más a Padilla), etc. Y en ese momento nos dimos cuenta que había que dedicar más textos a este tema. 

Es curioso como en la gestión sanitaria, cuando pasamos de la macro a la meso/micro, se olvidan lenta pero inexorablemente las referencias a salud pública, determinantes y demás, y nos centramos en los elementos técnicos y operativos de siempre: innovación, calidad, seguridad del paciente, etc. Parece como si en la gestión macro sí tiene cabida la población, pero en la meso y micro importa principalmente la referencia individual a cada paciente y a la organización como bloque. Y por todo eso, nos ha llamado poderosamente la atención un editorial publicado en la revista BMJ Quality and Safety con un título muy llamativo: "Pathology of poverty: the need for quality improvement efforts to address social determinants of health".

El editorial parte de Villermé y su análisis de los barrios de París (1817) y se centra en dos estupendos artículos publicados en la misma revista sobre el impacto de la pobreza en la calidad de la asistencia. Por un lado, dos médicos de John Hopkins revisan el caso de una paciente con varias patologías crónicas y además con un nivel muy bajo de recursos económicos. En el texto ponen de manifiesto que conseguir un nivel adecuado de cuidados en la parte asistencial requiere de un seguimiento y mejora de su nivel de ingresos. La conclusión final es muy clara: 
"If we are to make progress at improving health outcomes for our most vulnerable patients, we must reimagine and reshape clinical interactions, as well as the structure and function of our health system and communities. Only then may we simplify the treatment burden many of our patients face."

El segundo artículo revisa las ausencias de los pacientes a las citas en pediatría. A priori parece el típico análisis de ausencias y motivos, pero los autores dan un paso más ya que analizan la relación de dichas ausencias con el nivel de renta del barrio de procedencia. Como era de esperar, hay dos variables que se asocian a niveles de ausencia elevados. distancia del domicilio al centro sanitario y nivel de renta de la familia.

La pobreza suele ser el elefante en la habitación en cuanto a los factores que afectan a la cronicidad y a los autocuidados. Todo el mundo sabe que está ahí, pero pocas veces se trata y comenta. De hecho, la tradicional separación entre servicios sociales y sanitarios ahonda esta brecha, y por ello la pobreza siempre se ve como "problema social, no sanitario", sin darnos cuenta que tiene una impacto muy elevado en la salud de la población y en el propio sistema sanitario.

Seguramente, cuando se realicen análisis de experiencia del paciente o proyectos de cocreación (y salvo que tengamos un sesgo en la elección de los participantes), la pobreza y otros condicionantes como nivel educativo, vivienda o situación laboral serán esenciales para entender la visión del paciente. Si no incorporamos estos determinantes a los análisis de mejora en los centros sanitarios, estaremos rediseñando el sistema sanitario con la visión de una parte de la población.

En un reciente post de Sergio Minué, aparecía esta cita de Don Berwick que merece la pena recordar:
"los refugiados que llaman a nuestras puertas, o a los niños que no son alimentados, o a las personas que no tienen hogar, o los que tienen las necesidades sanitarias básicas sin cubrir, más que situaciones que precisan compasión, son verdaderos problemas de salud. Es guerra, es ignorancia, es desesperación. Es culpar a la víctima. El trabajo de un médico como sanador no puede detenerse en la puerta de una consulta, el umbral de un quirófano, la puerta de entrada a un hospital. El rescate de una sociedad y la restauración del “ethos” político hace presente que “reparar” forma parte también del trabajo médico. El silencio profesional ante la injusticia social es una equivocación. Intentar evitar la contienda social mediante el silencio ya es imposible, porque el silencio es político".

martes, 6 de marzo de 2018

Mapas y fármacos: como esperando abril


Bendita transparencia... El NHS, ese espejo en el que nos miramos muy a menudo, tiene por costumbre publicar en su portal de datos toda la información sobre prescripción de medicamentos. la información es muy potente ya que incluye datos de cada principio activo, el número de envases prescritos, el importe total, y todo ello por cada centro de salud o consultorio.

Muy bonito y útil, pero... tal vez algo incómodo si no se manejan adecuadamente aplicaciones para gestionar tal volumen de datos. Pero lo bueno de los datos públicos es que permiten su reutilización, y eso han hecho con la iniciativa OpenPrescribing. Esta web recoge mensualmente los datos de prescripción y los presenta mediante varias herramientas de visualización que ayudan a gestionar tanta información.


Se pueden comparar datos de principios activos o de centros, se puede obtener la información en mapas (por ejemplo los datos de prescripción de atorvastatina en diciembre de 2017). La monitorización constante permite hacer un seguimiento activo de las tendencias y detectar problemas en el sistema, como por ejemplo con artículos como este que relaciona prescripción de medicamentos para problemas cardiovasculares y depresión con la existencia de zonas verdes en el territorio. Cuantas veces tenemos los datos y nadie hace nada...


Para conocer mejor la herramienta y sus posibilidades, además de visitar su web, podéis leer este interesante artículo publicado en Open BMJ. 

domingo, 4 de marzo de 2018

El resumen de la semana inacabada



Hace unos días Forges, ayer Jorge Wagensberg. "Para crear agítese antes de usar: agítense las ideas, agítense los métodos, agítense los lenguajes" (aforismo publicado en El País en 2014). Empieza el resumen de la semana:

Esta semana se ha celebrado el Mobile World Congress. Entre todas las novedades tecnológicas que se han presentado, El País ha seleccionado algunos de los aparatos más curiosos que se han visto en esta edición del MWC. Entre ellos, uno sobre salud, concretamente una app y un dispositivo de grafeno para evitar quemarse al sol. 

Sin duda, la robótica ha protagonizado muchos debates en el MWC. Esta entrevista en La Vanguardia a la diseñadora de robots Cynthia Breazeal nos ayuda a entender un poco más el mundo de los robots, y su utilidad.

¿Qué hay detrás de un congreso virtual? ¿Es fácil ponerlo en marcha? Tras el reciente Congreso e-Cardio, organizado por la Sociedad Española de Cardiología, Red 3.0 ha entrevistado a José Juan Gómez para saber algo más sobre la organización y difusión.

¿Conoces la iniciativa Nursing Now? Se trata de una campaña impulsada por la Organización Mundial de la Salud y el Consejo Internacional de Enfermería para visibilizar y valorar el papel de las enfermeras en la atención sanitaria. Serafín nos lo cuenta en esta entrada de su blog Cuidando.

Hablamos de gestión y enseguida pensamos en directivos, supervisores, jefes, etc. pero la gestión es mucho más. El día a día es difícil, pero afortunadamente la mayor parte de las personas se implica al máximo para que todo salga bien. Dani lo cuenta muy bien en su blog Diabetes Tipo 1.

Hace poco fue Amazon la que anunció que iba a dar un paso adelante en el sector sanitario con clínicas para sus trabajadores. Pues Apple no se quiere quedar atrás y ya ha anunciado la creación de sus centros AC Wellness para trabajadores y familiares. ¿Cómo afectará la llegada de estas empresas a la gestión sanitaria?

¿Cómo serán los hospitales del futuro? ¿Más pequeños? ¿Desaparecerán? ¿Todo será tecnología a distancia? No te pierdas este reportaje del Wall Street Journal con muchas pistas e ideas para reflexionar sobre el nuevo modelo de hospital. Curiosamente, en The New York Times hablan de algo parecido: ¿se quedan obsoletos los hospitales actuales? Quizás hay que poner este tema sobre la mesa de nuevo, y rescatar el informe "Future Hospital".

De forma periódica, los límites que marcan la diferencia entre una persona sana y una enferma cambian, y en los últimos años se han ido creando nuevas categorías, como la llamada "prediabetes". Lo peor de todo es que ya existen medicamentos para estas nuevas "pseudoenfermedades" como cuentan en este artículo de El Blog de la Guía Terapeútica.

El jueves Pedro Soriano decidió realizar un vídeo en directo en Instagram sobre la creatividad en el mundo sanitario. Ideas, preguntas, debate y alguna que otra participación en directo, para hablar de ideas, de innovación basada en la creatividad y de la necesidad de mejorar la gestión de personas. Todo y mucho más, lo ha resumido Pedro en su blog.

El papel de los epacientes es cada día más importante, pero siguen surgiendo obstáculos y trabas de mil tipos ante estos pacientes informados. ¿Qué pueden aportar los epacientes al sistema sanitario? Sara Riggare, epaciente, ha escrito un interesante artículo sobre este tema en la revista BMJ.

Llega el momento de la música. Las carreteras de este domingo son infinitas. Gracias a tod@s por estar ahí... y por comprar, descargar, regalar y leer el libro que lanzamos hace dos semanas. Ya son más de 2300 libros (200 en papel y el resto en ebook) y eso nos hace muy muy felices.


viernes, 2 de marzo de 2018

Evidencia vs intuición



Carlos Núñez (junto con Andoni Carrión) son el vivo ejemplo de la disrupción (su blog es un vivo ejemplo de ello). Ideas atrevidas, innovación en la gestión, aprendizaje basado en los errores y todo ello sin dejar de trabajar muy duro para avanzar y mejorar, como profesionales y como organización. 

Hace pocos días, Carlos nos lanzaba un reto a través de Instagram: gestión basada en la evidencia frente a la gestión basada en la intuición y la experiencia. ¿Son términos contradictorios? ¿O hay algo de relación entre ambos modelos de gestionar organizaciones? 

Siguiendo la evolución del concepto paralelo de la medicina basada en la evidencia, aunque inicialmente se centraba en la existencia de pruebas científicas, el paso del tiempo ha erosionado esta definición tan estricta dando cabida a otros elementos. Uno de ellos, citado en este artículo de Trisha Greenhalgh, es la necesidad de abandonar la evidencia como una simple sucesión de reglas automáticas para decidir y pensar que la evidencia "is characterised by expert judgment rather than mechanical rule following". Esto es, la intuición y la experiencia ayudan a aplicar la mejor evidencia. Y esto es solo el principio.

El primer elemento a considerar es la propia evidencia. Existe mucha investigación en temas de gestión, pero quizás poco difundida. Los propios gestores leen poca evidencia y quizás eso genere un círculo vicioso perjudicial para una buena gestión: "como hay poca evidencia, no la uso". No podemos olvidar los resultados de un estudio del pasado año sobre la toma de decisiones por parte de los gerentes, que dejaban muy claro que la evidencia no era el elemento clave y que la experiencia y la intuición eran los principales factores utilizados.

El juicio experto al que se refiere Greengalgh habla de aplicar de forma crítica la evidencia, sin centrarse exclusivamente en ninguno de los dos extremos: ni intuición ni evidencia, sino una mezcla de ambas. ¿Y es posible hacer esto en el campo de la gestión? Pues sí, pero hay que trabajarlo. 

1. Lee, busca, comenta y comparte resultados de investigación sobre gestión sanitaria. Hay muchas fuentes para encontrar evidencia de interés.
2. Apertura de mente. El mundo de la gestión lleva años anquilosado en cuatro conceptos arcaicos y por eso es conveniente abrir la mente a la innovación y a nuevos conceptos. Conocer las mejores prácticas de otros centros sanitarios y de otros gestores es una gran forma de crecer y fomentar el pensamiento crítico. Está claro que las experiencias concretas no son una gran fuente de evidencia pero ayudan a cambiar la forma de pensar.
3. Podríamos decir que existen dos tipos de gestión. Una es más centrada en diseñar proyectos y estrategias, en la que los conocimientos sobre compras, legislación, procesos, liderazgo o calidad son muy útiles. La otra gestión es más emocional, tiene mucho que ver con la puesta en marcha de estas estrategias o cambios y se centra más en las relaciones con personas y equipos, en la parte más humana de la organización (siguiendo las líneas maestras que define el proyecto HUGES). Ambos tipos de gestión son inseparables.
4. Aunque parece que no existen guías basadas en la evidencia aplicadas a la gestión sanitaria, todo es cuestión de abrir los ojos y buscar (o preguntar). Un gran ejemplo es la guía "Developing and Sustaining Nursing Leadership Best Practice Guideline", que edita la RNAO (Asociación de Enfermeras de Ontario). 
5. Promueve la investigación en el ámbito de la gestión (por eso son tan importantes iniciativas como el proyecto MyRAS). Si algo te sale bien, difúndelo. Las buenas prácticas guardadas en la caja fuerte no ayudan a mejorar el sistema sanitario. 

Como suele ocurrir siempre, los extremos son peligrosos, pero unir la experiencia y la intuición con la evidencia y el aprendizaje basado en las mejores prácticas suele dar buen resultado en el mundo de la gestión. Una de las claves es no olvidar que nunca dejamos de aprender, y por eso es tan positivo refrescar nuestros años de experiencia con nuevas teorías o modelos de trabajo.