viernes, 30 de agosto de 2013

Motivación por comparación


En julio hablamos de una iniciativa de mejora de la calidad del NHS llamada Friends and Family Test, basado en realizar a los pacientes una única pregunta: ¿recomendarías esta unidad a tus amigos y familiares? En los tres primeros meses de vida, la encuesta ha sido contestada por más de 400.000 pacientes y el NHS ha publicado un resumen de los datos.

Husmeando un poco en dicho resumen, encontramos un dato inquietante: de las 4500 plantas hospitalarias, 36 tuvieron en junio una puntuación negativa en dicho test. Gracias a la descarga de datos, se pueden localizar dichas unidades y conocer el hospital al que pertenecen y, más aún, saber el nombre de la unidad en cuestión.

En sólo 3 meses meses, existen unidades con pocas respuestas, pero otras ya empiezan a tener un volumen considerable. De hecho, de las 36 plantas con puntuación negativa, 12 tienen al menos 10 respuestas destacando una planta del Arrowe Park Hospital con 43 respuestas y otra del Queen's Hospital con 94. Aunque debemos decir que la forma de evaluar es algo dura ya que, analizando el caso del Queen's, la unidad en cuestión obtiene una puntuación total de -8 (entre -100 y +100) con el siguiente desglose de respuestas a la pregunta "How likely are you to recommend our ward to friends and family if they needed similar care or treatment?":
Extremely likely: 21
Likely: 32
Neither: 21
Unlikely: 3
Extremely unlikely: 3
Don't know: 14

Dado que uno de los objetivos de este tipo de encuestas es fomentar la competencia entre centros y conseguir motivar al profesional para mejorar la calidad de los servicios que se prestas, ¿crees que este tipo de iniciativas motiva al profesional? ¿La comparación nos acaba "picando" para hacerlo mejor? Otra muestra de transparencia, suma y sigue...


miércoles, 28 de agosto de 2013

El teléfono: útil y ¿pasado de moda?


Los hospitales realizan cientos de miles de consultas al año por parte de los servicios asistenciales: cirugía, traumatología, neurología, etc. Y aunque cada encuentro de un paciente con su profesional es un acto único, los grandes números acaban desvirtuando ese carácter y provocan cierres de agendas, cambios de última hora, etc.

Desde el lado de un paciente, el mero hecho de tener prevista una consulta en el hospital acaba implicando. pedir un día libre, ansiedad previa a la consulta, pedir a algún familiar o amigo que le lleve al hospital, planificar el día con antelación o incluso hacer un viaje de 50 o 100 kilómetros. Por ello, los cambios de última hora pueden ocasionar numerosas molestias o, mucho peor aún, las consultas vacías (que no aportan valor al propio paciente).

Para evitar estos problemas, en uno de los centros sanitarios de atención de veteranos en Estados Unidos, se plantearon cambiar la consulta presencial postoperatoria (dos semanas después de la intervención) de cirugía ambulatoria de hernia y colecistectomía por una consulta telefónica, con un cuestionario previamente pre
parado con preguntas sobre estado de salud, dolor, uso de analgésicos, fiebre, apariencia de la incisión, nivel de actividad diario, apetito y cualquier otra preocupación que tenga el paciente.

La mejora para el paciente es sustancial, tanto en tiempo como en recursos. Además, no hubo problemas de seguridad para el paciente y todas las dudas quedaron resueltas. Sin embargo, y pese a su facilidad de uso, hay pocas experiencias de uso del teléfono para ciertas consultas de seguimiento. ¿Debemos avanzar en esa línea?  

Para lanzar este tipo de iniciativas y que tengan éxito, es necesario contar con todos los profesionales implicados en el proceso en cuestión, elaborar un protocolo muy claro y difundirlo adecuadamente, incluir la consulta telefónica como una consulta más en la planificación del trabajo y por supuesto explicarlo adecuadamente al paciente. A veces queremos utilizar la tecnología más avanzada que existe (Google Glass) y ni siquiera hemos aprendido a usar adecuadamente el teléfono...

Referencia: Hwa K, Wren SM. Telehealth Follow-up in Lieu of Postoperative Clinic Visit for Ambulatory Surgery: Results of a Pilot Program. JAMA Surg. 2013;():1-5. doi:10.1001/jamasurg.2013.2672.

Más experiencias de uso del teléfono para seguimiento de pacientes:

+ Tratamiento domiciliario y seguimiento ambulatorio en pacientes sin factores de riesgo en la diverticulitis aguda no complicada. I Pulido Roa, I González Poveda, M Ruiz López, A Titos García, J Carrasco Campos, JA Toval Mata, S Mera Velasco, J Santoyo Santoyo. Asociación Andaluza de Cirujanos. 
+ Utilización del teléfono como herramienta de intervención enfermera en una consulta externa de tocoginecología. Perez Volante, Guerrero Charneco y Robledo Cárdenas. Inquietudes número 38 (Complejo Hospitalario de Jaén).

lunes, 26 de agosto de 2013

Mejorar el sistema escuchando al paciente


Un mantra de la gestión sanitaria es que el paciente es el centro de todo, y que hay que orientar toda la atención al paciente, y para eso es imprescindible saber que quieren, piensan y opinan los pacientes. Sin embargo, en la mayoría de los hospitales público el único medio de escucha activa de las necesidades del paciente son las unidades de atención al paciente a través de las quejas verbales o escritas que se tramitan desde una perspectiva puramente burocrática.

Además, algunos hospitales (no muchos) han creado estructuras de escucha diferentes, bien con redes sociales (twitter, facebook, foursquare, etc) o bien a través de grupos de trabajo para el rediseño de procesos, preguntando a pacientes su opinión respecto de la asistencia, los medios, los trámites, etc. Sin embargo, además de escuchar a través de otros canales es necesario que esas opiniones lleguen a los órganos de decisión y sean tenidos en cuenta. Escuchar para no actuar es inútil.

Hemos encontrado, gracias a esta noticia del Wall Street Journal, la experiencia del Alfred I. duPont Hospital for Children en Wilmington (Delaware), perteneciente a la red estadounidense de hospitales Nemours. La novedad de este centro ha sido la creación de un "virtual advisory council", es decir, un comité asesor para el hospital formado por pacientes. Dicho comité asesora directamente a los directivos del centro y sus opiniones son tenidas en cuenta para realizar mejoras y cambios en los procesos asistenciales y no asistenciales del hospital. Los participantes en el comité se reclutan a través de la página de facebook del centro, y para el intercambio de opinión utilizan la red Yammer.

Otro ejemplo de poner en su lugar al paciente son los Rapid Process Improvement Workshop (RPIW), basados en la metodología Lean (nuestro amigo @goroji sabe mucho de esto), y que realizan muchas organizaciones sanitarias para mejorar los procesos asistenciales, con la participación de profesionales y pacientes. Para saber más os dejamos con esta presentación de la Saskatoon Health Region:



Más información.
- Sobre Lean: Osenseis 
- Sobre Lean aplicado a sanidad: web sobre metodología Lean en la Regina Qu'Apelle Health Region.

viernes, 23 de agosto de 2013

Big data y salud: un caso real



Llevamos un tiempo sin poner vídeos TED, pero el último que hemos visto nos ha gustado especialmente. Joel Selanikio habla de datos, de salud global, de como intentar que una tecnología avance y llegue al máximo número de personas, de epidemiología, de datos fiables y de oportunidades para hacer las cosas mejor.

Joel Selanikio es pediatra y el creador del software Magpi para creación de formularios web/móvil y recogida de datos masiva. Big data para todos... aunque su software se ofrece mediante el modelo freemium, que todo hay que decirlo.


miércoles, 21 de agosto de 2013

Cardiomarketing


La salud vende, y sólo con dar una vuelta por un supermercado podemos comprobarlo de primera mano: saludable, natural, sin grasas, bajo en calorías, etc. Sin embargo, que sea el propio fabricante el que bautice a su producto como "saludable" no parece ser muy fiable. ¿Y qué ocurre? Que muchas sociedades científicas ven en los sellos de calidad una nueva fuente de ingresos, y así se avalan pañales, geles íntimos, chicles sin azúcar, productos para la piel, etc.

Un ejemplo que nos encanta recordar es el "mítico" jamón cardiosaludable que comentó Vicente Baos en este post de su blog El Supositorio, que cuenta con un sello de la Fundación Española del Corazón. Otro muy habitual son los productos lácteos para el colesterol o los huesos, que en este caso no cuentan (por ahora) con ningún sello de apoyo.

En Estados Unidos, el país donde nació y creció el marketing, nos llevan años de ventaja en estos temas. La American Heart Association promueve desde 1995 el programa Heart-Check que otorga un sello de calidad a los productos alimenticios y a los restaurantes. ¿El beneficio para el producto? Por supuesto, un incremento de ventas que demuestra que el sello cambia la percepción del consumidor sobre el producto, como puede verse en el folleto para la industria que edita la propia asociación.

Este sello de calidad para productos cardiosaludables es el protagonista de una demanda judicial que ha interpuesto Kerry O'Shea en New Jersey ya que se ha otorgado el citado sello Heart-Check a más de 30 sopas de la conocida marca Campbell's. Según la demanda, los productos superan los contenidos mínimos que la propia AHA difunde como saludables, alcanzando cifras de 410 miligramos de sodio por ración. Para saber más del tema, no os perdáis estas noticias en ABC News, Food Navigator o Bloomberg

Además del proceso judicial, una duda nos corroe: si el interés de la asociación es mejorar la educación de los ciudadanos y promover el consumo responsable, ¿por qué se cobran unas tasas por evaluar el producto? Con datos de 2003, la American Heart Association se embolsaba 7500 dólares por producto (con descuentos si se evaluaban más productos de una misma marca) y 4500 dólares por renovar el sello. En 2002 los ingresos del sello superaron los dos millones de dólares. Una compañía como Subway, que cuenta con el sello en algunos de sus menús, puede pagar 700.000 dólares a la AHA por contar con ese "cardio-apoyo".




lunes, 19 de agosto de 2013

Conjugando el verbo representar



Las redes sociales (online y offline) y la capacidad innata de colaborar entre las personas pusieron en el candelero a las organizaciones sin organización. Es decir, grupos de personas alrededor de un objetivo común, que sirvieron de base para el libro de Clay Shirky "Here comes everybody". 

El 15M pasará a la historia como uno de esos movimientos basados en la fuerza de la colaboración espontánea, en su capacidad de adaptación a la realidad y en la inexistencia de jefes o líderes (al menos aparentemente). Uno de los aspectos que mas llamó la atención fue la postura de las organizaciones representativas tradicionales en España (partidos políticos y sindicatos), que vieron como muchos ciudadanos las rechazaban alegando falta de representatividad. En algún caso se vieron obligados a "copiar" ideas del 15M (movimiento definido como asindical y apartidista) y a apoyar iniciativas para no quedarse fuera de juego.

En el mundo sanitario, la inmensa mayoría de las organizaciones representativas por excelencia (colegios profesionales y sindicatos) todavía no han llegado a eso. Y salvo algunas ideas o peticiones surgidas de los profesionales que han sido apoyadas parcialmente, la mayoría sigue sin escuchar atentamente lo que se dice en las redes y en la calle y en los centros sanitarios (y no nos referimos exclusivamente a la marea blanca). Un buen ejemplo es el reciente pacto firmado entre los colegios de médicos y enfermería, algunos sindicatos y el ministerio de sanidad, que no ha tenido una gran acogida en las redes sociales.

El problema es que las estructuras de poder (políticos y administración) solo hablan con esas organizaciones, sin preguntarse si las ideas que defienden coinciden con las de la mayoría o si sólo se dedican a luchar por su propia supervivencia. Sin embargo, la propia ley es la que obliga al gobierno a escuchar a dichas organizaciones ya que se supone que representan a todos los profesionales, más por mandato legal que por liderazgo real. Lógicamente, la existencia de una gran mayoría silenciosa impide en ocasiones conocer la opinión de muchos profesionales. 

¿Existen formas alternativas de hacerse escuchar? ¿Representan realmente las organizaciones "oficiales" a los profesionales? ¿O al menos a una mayoría de ellos? ¿Obtendrá algún resultado una organización alternativa o debe ceñirse al cauce oficial? Si tuviéramos la posibilidad de tener diversos interlocutores, quizás la variedad restara valor a la unidad, permitiendo igualmente que cualquier grupo pequeño de profesionales pudiera luchar por intereses más personales que colectivos. ¿Cómo es posible recoger las necesidades de (casi) todos sin llegar a defender o promover medidas que beneficien solo a unos pocos? ¿Cómo diferenciar la (justa) reivindicación de los que no se ven "beneficiados" tras una medida política del (legítimo) principio democrático de buscar el beneficio de la mayoría?

Una forma interesante de verlo la encontramos en este fragmento de la serie The Newsroom en el que el presentador de las noticias Will McAvoy entrevista a una "portavoz" del movimiento Occupy Wall Street.


miércoles, 14 de agosto de 2013

¿Cumple con las normas de higiene tu restaurante favorito?


Poner ejemplos de transparencia en salud procedentes de nuestros colegas británicos es algo muy habitual, pero hoy cruzamos el charco y nos vamos a Estados Unidos. Pero esta vez no se trata de transparencia sobre organizaciones sanitarios ni sobre profesionales, sino de restaurantes, bares y cafeterías.

El departamento de salud de la ciudad de Nueva York decidió hace años que los resultados de las inspecciones fueran públicos. Por ello, obliga a cada restaurante a lucir en la puerta la calificación (con la letra A, B o C) y además publica en su web los resultados de las inspecciones a cada restaurante (más de 24.000) y permite incluso buscar por el nombre del restaurante:

Dado que los datos de cada inspección son públicos, el New York Times ha elaborado un mapa interactivo para localizar cada restaurante y conocer si nuestro restaurante favorito tiene alguna incidencia y si se trata de problemas de higiene de los trabajadores, de temperatura de los alimentos, de presencia de insectos o roedores, etc.



¿Influirá esta información en las reservas de cada restaurante? Pues sí y no, como era de esperar. Curiosamente, la web Yelp ya incluye este tipo de información en sus fichas de restaurantes. Aunque hay otras alternativas para conocer si un restaurante tiene algún tipo de problema, como es el caso de Twitter y la herramienta nEmesis que analiza los tuits para extraer precisamente la información negativa sobre los restaurantes de NYC. 

lunes, 12 de agosto de 2013

Los días mundiales del lavado de manos



El lavado de manos es tan importante que tiene la "suerte" de contar con dos días mundiales, por si alguien lo olvida. ¿Y qué ocurre? Que si hay dos días para recordarlo, nadie sabe cuando es mejor realizar las típicas actividades y sesiones para recordar a todos (ciudadanos, profesionales, niños, etc) la importancia del lavado de manos.

La Organización Mundial de la Salud celebra el día 5 de mayo su día mundial del lavado de manos (mejor dicho, higiene de manos), dirigido a profesionales sanitarios. Sin embargo, el 15 de octubre se celebra el día mundial para promocionar exactamente lo mismo, pero esta vez promovido por organizaciones como UNICEF, y con un objetivo más concreto y sencillo: lavado de manos con jabón para mejorar la higiene.

¿Es necesaria esta duplicidad? ¿No acaba generando confusión? Quizás unificando esfuerzos se consiga un efecto mayor, aunque lo habitual es que el efecto del "día de" acabe durando uno o dos días. Así que una de dos: o lo dejamos en un sólo día, o de una vez por todas que existan 365+1 días para la higiene de manos.

Curiosamente, entre las dos entradas más leídas del blog hay dos sobre lavado de manos que publicamos en 2009: una en la que hablamos del día mundial que se celebra en mayo y otra sobre el día mundial de octubre. Y el tema sigue siendo importante, o mejor dicho, imprescindible...


jueves, 8 de agosto de 2013

Mismo medicamento, diferente evaluación


Uno de los ejes de la política farmacéutica y del uso racional del medicamento es la evaluación constante de su eficacia, de su seguridad y de su coste. El objetivo de dicha evaluación es conocer la aportación terapéutica de cada medicamento en relación con la evidencia existente y así informar al profesional y a los servicios de salud de cara a mejorar la prescripción.

Sin embargo, y pese a que la evidencia debería ser homogénea e interpretada de forma similar, la realidad es muy diferente. A través de un artículo de El Global, titulado "¿Por qué el fármaco innovador en Bélgica no aporta nada en Alemania?" encontramos un interesante Working Paper de julio de 2013 editado por la OECD sobre "Value in pharmaceutical pricing".

Uno de los ejemplos que incluye es el de fingolimod, ya que para este principio activo cada país piensa una cosa diferente.


Diferentes aportaciones terapéuticas, diferente coste por qaly... Una buena explicación sobre los motivos la podéis encontrar en el citado artículo de El Global. ¿Es necesario que todos los países opinen lo mismo? ¿O en la variedad está la evidencia? Por otra parte, ¿sería conveniente que la forma de clasificar los nuevos medicamentos sea común o mejor que cada país utilice su propia terminología?

martes, 6 de agosto de 2013

Aprender día a día: ¿cual es tu PLE?

Hoy le hemos pedido a nuestro buen amigo David Alvarez (en twitter @balhisay) que nos cuente en unas líneas que son los entornos personales de aprendizaje (más conocido por las siglas PLE) y como pueden utilizarse en el sector sanitario. Gracias David, un lujo que te pases por aquí.



Las nuevas tecnologías, y en especial Internet, están transformando la forma de relacionarnos, de acceder a la información y de desarrollar nuestra actividad profesional. Las redes sociales, además de un espacio de encuentro para el ocio, nos ofrecen la oportunidad de participar en comunidades virtuales profesionales y de desarrollar nuestra marca personal o la de nuestra organización. 

En particular desde el ámbito de la Salud, y muy especialmente desde el servicio público, tenemos la posibilidad de hacer transparente nuestra actividad, nuestras buenas prácticas y nuestro conocimiento, así como de establecer nuevos canales de comunicación con la ciudadanía. 

Todo ello requiere el desarrollo de ciertas destrezas digitales por parte de los profesionales, destrezas no sólo centradas en el uso de las tecnologías sino también en la asimilación de nuevas actitudes en torno al uso de dichas tecnologías. 

El concepto de Entorno Personal de Aprendizaje o PLE (acrónimo de la expresión original Personal Learning Environment) nos permite entender y trabajar de forma holística el conjunto de competencias cognitivas, instrumentales y actitudinales que necesitamos para ser ciudadanos y profesionales que sean capaces de sacar el máximo partido de Internet y las Redes Sociales.

Para saber más de entornos personales de aprendizaje:
- La web de David: e-aprendizaje
- El post "Diseña tu propio PLE", publicado en la web E-Aprendizaje.
- El e-book "Los PLE son para el verano".

Además os dejamos con una interesante presentación sobre el tema:



domingo, 4 de agosto de 2013

Ruido

Dos canciones que hablan del ruido, dos visiones de una misma realidad. Agosto es un mes silencioso en la ciudad, un mes lleno de ruido...

Una visión es la de Joaquín Sabina: "Y con tanto ruido, no se oyó el ruido del mar"



La otra visión es la de Los Piratas: "Yo crecí como un alga clorofílica, rodeado de agua, rodeado de amor"

viernes, 2 de agosto de 2013

¿Quien paga la asistencia sanitaria en un accidente de tren?


Las tragedias acaban salpicando de dudas las conversaciones diarias, y viendo la potencia de algunos titulares de los medios de comunicación o escuchando las conclusiones de los juicios paralelos, está claro que a veces hablar de oídas no es la mejor opción. Una de tantos dilemas tras el accidente de tren de Santiago ha sido la distribución de heridos por hospitales, llegando a leerse algunos comentarios relativos a que la derivación a centros privados obedecía a un intento de "mejorar" los ingresos de dichos centros. Y a partir de aquí llegamos a una pregunta que más de uno se planteará: ¿quien paga la asistencia sanitaria a los heridos de un accidente de tren?

La respuesta se llama seguro obligatorio de viajeros. El Real Decreto 1575/1989 es el encargado de regular este seguro obligatorio de accidentes ocasionados "con ocasión de desplazamiento en un medio de transporte público colectivo de personas" y cuyo tomador es el propio transportista. El contenido del seguro señala que se cubre la asistencia sanitaria de la siguiente forma:
La asistencia garantizada por el Seguro Obligatorio de Viajeros se extenderá, como límite máximo, hasta las setenta y dos horas siguientes al momento del accidente, cuando se trate de lesiones que no requieran hospitalización del asegurado o tratamiento especializado en cura ambulatoria; hasta diez días cuando los asegurados la tuvieran cubierta por otros seguros obligatorios, y hasta noventa días en los demás casos.

Por todo ello, y dado que existe un tercero obligado al pago (aseguradora), tanto el centro sanitario público como el privado deberán facturar a la aseguradora por el gasto ocasionado por la atención sanitaria a las victimas. El propio anexo IX del Real Decreto 1030/2006 señala expresamente que se procederá al cobro de la asistencia en el caso de "seguro obligatorio de viajeros".

Por ello, ¿tendrá que hacerse cargo la sanidad pública de la asistencia prestada a los heridos del accidente de tren en un centro privado? La respuesta es no, ya que el centro privado debe facturar directamente a la aseguradora. El propio centro público deberá hacer lo mismo. En esta noticia de El País se habla del seguro contratado por Renfe y de las coberturas que tiene, que además amplía el contenido mínimo que señala la norma.

Nota final: escribimos esta entrada con el máximo respeto por los fallecidos, afectados y heridos de este accidente, y sus familiares. Mezclar dolor con temas económicos no es bueno, pero queríamos aclarar algunas noticias aparecidas en prensa al respecto.