martes, 23 de agosto de 2016

Mr. Robot


La tecnología avanza lenta pero inexorablemente, y un buen ejemplo son los robots. En el sector sanitario, por ahora, los robots se utilizan de forma aislada en las áreas quirúrgicas (como el famoso da Vinci) o en ciertas pruebas diagnósticas. Además, existen robots para tareas logísticas como el reparto de material, medicamentos o incluso comida en los hospitales. Pero cada vez surgen más proyectos que implican la automatización de algunas tareas asistenciales como cuentan en este artículo de Redacción Médica que cita a modo de ejemplo el caso de Robear (el robot para movilizar personas) o el de Zora.



Aunque muchos de los proyectos fueron creados hace más de 5 años, su uso apenas se ha extendido y no han pasado de la fase de pilotaje en algún centro sanitario. De hecho, si alguien piensa en la sustitución de  profesionales sanitarios por robots (al menos en alguna tarea), este intercambio aún está muy lejos. Sin embargo, ¿llegará algún día? ¿Nos encontraremos con otra revolución industrial? 

La evolución es clara, y aunque nos parezca ciencia ficción, lo lógico es que la tecnología avance y llegue el día en el que la asignación de algunas tareas a los robots sea posible. ¿una amenaza o simplemente es evolución? ¿Hay que tener miedo? Hay opiniones para todos los gustos, pero lo que sí está claro es que no veremos despidos masivos ni transformaciones radicales en pocos días, ya que este tipo de cambios deben ser realizados de forma muy cuidadosa y paulatina. 

Una de las cuestiones más comentada es la alta especialización de las tareas que realizan los profesionales sanitarios (y los no sanitarios). Podría ser interesante analizar como las tareas asistenciales que hace años se realizaban con una máquina de escribir o escribiendo a mano han sido transformadas con la introducción de equipos informáticos y de bases de datos: los trabajadores han adaptado sus funciones a un nuevo entorno y no ha habido despidos. Esta adaptación es quizás una de las tareas pendientes en muchas profesiones sanitarias: ¿deberían plantearse médicos, enfermeros, fisioterapeutas, farmacéuticos, etc. si alguna de las tareas que tienen asignadas podría ser realizada por un robot? Seguramente surgirían nuevas funciones, incluso nuevas profesiones (como la Ingeniería Biomédica, que es un grado universitario) y se podría definir un núcleo de tareas en las que el papel humano es insustituible.

Pew Research publicó en 2014 un informe sobre los robots y el futuro del empleo. Algunos de los argumentos que se incluyen son aplicables directamente al sector sanitario, unos proceden de los defensores de los robots y otros de los más temerosos de su papel:
  • A lo largo de la historia, la tecnología más que destruir empleo, lo ha creado.
  • Hay ciertos empleos (o funciones concretas) que solo pueden ser desempeñadas por humanos.
  • Las leyes y el contexto laboral (público y privado) protegerán a los trabajadores del impacto de la robotización, minimizando su impacto.
  • Aunque no lo parezca, la sustitución de personas por robots ya está ocurriendo. Y con el tiempo será aún más intensa.
Sin embargo, algunas conclusiones está claras:
1. El papel de la educación es crucial: los nuevos modelos laborales dependen de la visión y las habilidades de los profesionales ahora están en el colegio.
2. Las tareas más pesadas y repetitivas se transformarán. El concepto de puesto de trabajo cambiará progresivamente.
3. La vertiente más humana de los puestos de trabajo (insustituible a priori) se potenciará.

Un brazo articulado jamás podrá sustituir el tacto, una mirada metálica nunca tendrá el brillo de la mirada de la persona que te está atendiendo, la empatía nunca se podrá automatizar, las habilidades de comunicación humanas no se pueden superar... ¿O todo es cuestión de tiempo y en 20 años nos reiremos de este texto? Como decía la película, nunca digas nunca jamás.

domingo, 21 de agosto de 2016

Más madera: el resumen de la blogosfera


Pues se acabó el verano, al menos para el resumen de la blogosfera que publicamos cada domingo. En unos días empiezan las vacaciones, así que el resumen descansará unas semanas y volverá para otoño. Será un resumen más bucólico, pero sin tanto calor.

La gente de Healthmap ha lanzado Zikamap, un mapa que recoge la incidencia de casos de Zika por países. Los datos y los mapas son una gran mezcla. En la web de MedTechBoston explican algo más del mapa y de su elaboración.

Los tiempos cambian y muchas tareas se automatizan, incluso en el ámbito sanitario. No hablamos de sustituir profesionales por robots, pero a veces es necesario mirar al futuro para intentar adivinar las adaptaciones que sufrirán algunas profesiones sanitarias en el futuro. Esta vez el robot hace masajes a deportistas, tal y como cuentan en Medgadget.

Una buena forma de evaluar una organización es conocer como son sus sistemas de información. Enrique Dans utiliza como ejemplo los actuales sistemas de asignación de plazas en vuelos de las compañías aéreas, que siguen siendo similares a los de los años ochenta. ¿Son seguros? ¿Permiten implantar mejoras en los procesos y facilitar las gestiones a los usuarios? 

Nos encantan las entradas de verano que recopilan lecturas o enlaces. En el blog del Rincón de Sísifo, Carlos incluye siete apasionantes publicaciones sobre diabetes que conviene revisar para estar al día.

Interesante artículo en el blog del BMJ sobre la necesidad de hablar y poner sobre la mesa el bajo número de mujeres en los puestos directivos de las organizaciones sanitarias. Una lectura casi obligatoria.

Si hablamos de cambio disruptivo en el ámbito sanitario, es obligatorio recordar el Obamacare, aquella transformación de la sanidad estadounidense promovida por Obama en 2010. Parecía algo muy positivo a medio y largo plazo, pero el camino no ha estado libre de obstáculos. Paul Krugman revisa algunos problemas de Obamacare en este artículo de El País.

El blog Pediatría Basada en Pruebas ha cumplido 8 años y para celebrarlo han escrito un interesante post con las películas favoritas de los lectores. Ya sabéis que todos los sábados, este blog revisa y comenta alguna película en la sección Cine y Pediatría. ¿Cuales son las entradas más visitadas? Por cierto, a por otros 8 años. 

El papel del revisor en el proceso de revisión de artículos científicos (peer review) es clave, pero en ocasiones es difícil encontrar a revisores expertos en algunas materias muy concretas. En el blog Scientia hablan precisamente de este tema.

Leer la web de Harvard Business Review, encontrar un artículo sobre seguridad del paciente e innovación y ver que lo firma (entre otros) Peter Pronovost, es casi como una lotería. ¿Cual es el siguiente paso en seguridad del paciente? 

Y como dijimos al inicio de la entrada, nos despedimos de estos domingos de resumen hasta el otoño (más o menos). Música...


jueves, 18 de agosto de 2016

Notas breves sobre desempleo, cáncer y sanidad pública



Hay lecturas que te dejan sin palabras... Las conclusiones de este reciente estudio ("Economic downturns, universal health coverage, and cancer mortality in high-income and middle-income countries, 1990–2010: a longitudinal analysis") publicado en The Lancet no puede ser más claro:


Unemployment increases are associated with rises in cancer mortality; universal health coverage seems to protect against this effect. Public-sector expenditure on health care increases are associated with reduced cancer mortality. Access to health care could underlie these associations. We estimate that the 2008–10 economic crisis was associated with about 260 000 excess cancer-related deaths in the OCDE alone.
Los autores analizan dos variables, tasa de desempleo y gasto público en sanidad, ambas en relación a la mortalidad por cáncer. En resumen, si bien el desempleo incrementa dicha mortalidad, si se produce un incremento en el gasto público destinado a sanidad esta mortalidad se reduce. Por si a alguien le quedaba alguna duda...

miércoles, 17 de agosto de 2016

Salud, cambio y comunidad



Nesta ha publicado un interesante informe titulado "Making the change: Behavioural factors in person- and community-centred approaches for health and wellbeing" que ofrece algunas ideas para conseguir cambios de comportamiento orientados a la mejora de la salud y el bienestar. El enfoque se basa en tres elementos de la conocida como rueda del cambio: capacidad (conocimiento y habilidades), oportunidad (factores externos que ayudan al cambio) y motivación (metas conscientes y respuestas emocionales). 

Un ejemplo que citan es la iniciativa de prescripción social en Horsham and Mid-Sussex, que promueve la prescripción de actividades sociales y de apoyo en la comunidad utilizando los habituales documentos de prescripción de medicamentos. Además, el informe desarrolla algunos casos de redes sociales (no virtuales) para potenciar el apoyo comunitario a la hora de mejorar el comportamiento.

Un interesante documento, breve y muy práctico, que quizás pueda ayudar a sentar las bases de la prescripción social en nuestro entorno.

domingo, 14 de agosto de 2016

El resumen del lado salvaje



No solo es agosto, también es el fin de semana del puente, así que esta vez el resumen es breve de verdad. Ágil pero con cariño, que al final es lo importante. Empezamos con nuestra selecciones de enlaces de esta semana.

Uno de los problemas más habituales a la hora de promover hábitos saludables es que la comida sana no suele gustar mucho. ¿Te gustan las verduras? ¿Y cuando eras pequeño? En Yorokobu nos cuentan el origen de ese odio. Viva el brócoli...

¿Recuerdas el experimento Tuskegee? Cuando se saltan todos los límites, cuando los expertos no son capaces de ser objetivos y hablar desde la evidencia, pueden pasar cosas terribles. En No Gracias aprovechan el 44 aniversario de Tuskegee para que nadie olvide que pasó.

La experiencia del paciente es cada vez más importante. ¿Una moda? Esperemos que no... Por si os quedan dudas de la necesidad de conocer esos testimonios, os recomendamos la lectura de la entrada que publica el blog Mi Vida con un Cateter Doble J con la experiencia de Ángela.

Cada vez aparecen más herramientas alternativas de formación centradas en el ámbito sanitario, así que hoy vamos a comentar dos. Por un lado, en el blog del BMJ comentan el uso de realidad virtual para el aprendizaje de técnicas quirúrgicas. Además, en Pediatría Basada en Pruebas reseñan el libro de Blanca Mayor sobre el uso del cómic para la enseñanza de medicina. Por cierto, el libro es gratis.

Seguro que Hipócrates se replantearía algunas cosas en esta época actual. Todo cambia, aunque la esencia debe permanecer, ¿o no? En el blog de Kevin MD un divertido texto firmado por un médico de familia sirve para pedir a Hipócrates el divorcio.

Anillos en la piel y rosa mosqueta son los dos protagonistas del caso que plantea Rosa Taberner esta semana en Dermapixel. ¿Ya te has pasado a comentarlo?

En Gestión de Enfermería son capaces de utilizar un tapón para hablar de gestión sanitaria, de procesos y de humanización. Un post imprescindible.

El futuro de las organizaciones sanitarias pasa por romper las fronteras y aprovechar las sinergias, es decir, evitar unidades aisladas y unir esfuerzos para conseguir mejores resultados y más calidad. En el blog de Nuffield Trust hablan precisamente de eso, de colaborar y de centralizar.

Música de domingo y de verano con la voz de Lour Reed. Gracias por dedicar unos minutos a pasar por aquí. Hasta el próximo domingo.

viernes, 12 de agosto de 2016

Y mientras tanto la vida sigue


Parece que nada cambie... Los problemas y las áreas de mejora en las organizaciones sanitarias se repiten y además perduran en el tiempo, y seguramente si preguntas a los trabajadores y gestores de una organización sanitaria, serán capaces de dibujar el mapa de problemas con total exactitud. Pero en muchos sitios todo seguirá igual: muchas cosas se harán bien y otras no tanto... 

Y saldrán notas de prensa glosando que todo se hace bien (esa noticia típica de que un hospital es excelente porque hace algo que realmente hacen casi todos los hospitales, tal vez el problema sea de agilidad periodística en emitir la nota de prensa o de saber "vender" la nota al medio de comunicación), y el directivo será aclamado como el mejor del país porque... pues, ejem, nadie lo sabe. 

Y claro, cuando después lees los informes sobre hospitales ingleses que publica el órgano de regulación e inspección de servicios sanitarios (bendita transparencia), te das cuenta que en todas partes cuecen habas, y que los problemas se repiten. En este ejemplo, se trata de un informe sobre un centro de servicios de salud mental y las áreas de mejora que se enumeran son las siguientes:
  • El centro tiene problemas con la selección de personal. Cambiar de profesionales de forma constante en la misma unidad puede tener consecuencias negativas en los cuidados.
  • Hacen falta gestores a medio y largo plazo con habilidades de liderazgo muy potentes.
  • Inadecuada gestión del riesgo y de la seguridad del paciente.
  • Pese a los casos de fuga de pacientes que se dieron, no se analizaron ni se aprendió nada de ellos.
  • La comunicación con atención primaria debe mejorar.
  • Los sistemas de información no facilitan la ejecución de los procesos asistenciales.

Curiosamente esas áreas de mejora son bastante comunes, y ya en muchas organizaciones ni se comentan porque son parte de la costumbre organizativa, incluso en España. Recordando este post de Javier Padilla, "un problema que siempre está presente no es un problema sino una característica". Quizás debamos asumir que los problemas de liderazgo, la endeble comunicación y coordinación con atención primaria o la resistencia a aprender de los errores sean características del sistema. Incluso en ocasiones te planteas si forma parte de la cultura... Y por supuesto, la vida sigue, y todos se quieren poner medallas.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Organizaciones que molan (OQM)



Hace unos meses se publicaba de nuevo la clasificación de Great Place to Work, con las mejores organizaciones para trabajar desde el punto de vista del trabajador. Como era de esperar, nos hemos lanzado a buscar los hospitales que aparecen en esta clasificación, tanto en España como en otros países.

Primero lo fácil: no hay ningún hospital en la clasificación de España (la podéis consultar aquí). Hace algunos años aparecía el IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad) pero es el único centro médico que aparece desde 2003. Una de dos: o algo falla en nuestras organizaciones o el precio de la evaluación es tan alto que no compensa participar.

En Alemania decidieron publicar un ranking de Great Place to Work solo de hospitales, que en 2016 encabeza Schön Klinik. Este hospital también aparece en la clasificación general de todas las empresas alemanas. En Reino Unido han hecho una clasificación similar dirigida a organizaciones del NHS, algo que podría copiarse perfectamente en España.

En la lista oficial para Estados Unidos, llamada Fortune's 100 best companies to work, hay varios hospitales en la clasificación de 2016 como Baptist Health South Florida (puesto número 25, aunque sus dos hospitales solo tienen 3 estrellas en la clasificación de Medicare) o Southern Ohio Medical Center (puesto número 29 pero con 3 estrellas igualmente). Por si alguien se lo pregunta, en el puesto 86 aparece la mítica Mayo Clinic, por ejemplo.

En la clasificación de América Latina, el puesto 69 lo ocupa un hospital de Nicaragua: el Hospital Metropolitano Vivian Pellas. En la clasificación de India el puesto 78 lo ocupa Eye Q Vision.

No olvidemos que el papel de Great Place to Work es el de una consultora que utiliza dos tipos de encuestas, la de confianza y la de cultura, para conocer las percepciones de los empleados sobre su propia compañía. Lógicamente nada es gratis y quizás este factor limite mucho la participación en España y en otros países, más allá de la promoción que supone aparecer en las listas.

Cada vez es más habitual que las organizaciones sanitarias utilicen encuestas de clima laboral o de cultura organizacional para conocer la confianza de sus empleados y mejorar determinados aspectos de liderazgo, recursos humanos, motivación, etc. Sin embargo, cada centro utiliza una encuesta diferente lo que dificulta la comparación de resultados. Además, es muy poco habitual que los centros publiquen este tipo de encuestas. Así que para 2017 quizás sea el momento de buscar algún modelo de encuesta que permita comparar y, quien sabe, crear el ranking sanitario OQM (Organizaciones Que Molan).

Eso sí, habría muchas sorpresas, porque no siempre los hospitales con más reputación o con más calidad, son los mejores según sus empleados. 

domingo, 7 de agosto de 2016

#domingo #resumen



Tardes azules casi sin nubes, con trenes que se van y otros que llegan, casi como la vida. Sin pretensiones, sin sentido, sin orden pero con energía. La suficiente. Y entre tanto caos, y algunas noticias que duelen (y del dolor a la rabia hay medio paso), llega el resumen semanal de la blogosfera sanitaria. Empezamos:

Empezamos con un completo análisis sobre la normativa que obliga a los fabricantes de bebidas azucaradas en san Francisco a hacer una advertencia sanitaria, al estilo de las cajetillas de tabaco. Podéis leerlo en el blog Crítica procesal y sustantiva.

En el BIGS (Blog de Innovación y Gestión Sanitaria) dedican un post a hablar del internet de las cosas. ¿Será el punto de partida para la transformación sanitaria o es un concepto que se vuelve a poner de moda sin más? 

La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la de Médicos Generales y de Familia (SEMG) han lanzado la Appteca, una biblioteca de apps sobre cardiología. Una gran iniciativa que quizás otras sociedades debieran imitar.

¿Os acordais del disease mongering o invención de enfermedades? En Forbes se plantean si la "prediabetes" es una epidemia real o una creación de alguna empresa para ganar cuota de mercado.

El famoso debate sobre el papel del paciente en el sistema sanitario es un ejemplo clásico de como los tópicos ganan a la realidad. Más allá de hablar de si el paciente es el centro del sistema, Rodrigo Gutierrez reflexiona en su blog Regimen Sanitatis sobre el papel real del paciente.

Y ha que hablamos de pacientes, Carlos Bezos abre el melón del famoso dilema paciente vs cliente en el mundo sanitario privado. Una lectura interesante para aclarar conceptos.

Lo de los alimentos que curan es algo que vemos y oímos a diario, pero cuando llegamos a chicles o gominolas con poderes casi mágicos, uno ya no sabe si pensar que la gente de El Mundo Today está detrás del producto. Podríamos contar mas pero lo mejor es leer esta entrada del blog Scientia.

Esta semana han sido noticia los Amish por motivos de salud ya que se ha conocido el motivo de la inmunidad de los niños ante el asma. Tanto El País como el New York Times les han dedicado algunas lineas.

La comida saludable es mucho mas cara que la comida basura. Nos guste o no, es cierto. Un articulo de la web de BBC se plantea la posibilidad de que los supermercados orienten sus ofertas y promociones a este tipo de comida para mejorar la prevención de la obesidad.

Poco a poco y con paso decidido, los ensayos sobre herramientas de Mhealth y sobre wearables son cada vez mas habituales. En el blog de Perficient plantean la necesidad de evaluar este tipo de productos.

Los días "soleados" no impiden que Azucena Santillan escriba en su blog Enfermería Basada en la Evidencia. Su última entrada nos encanta: ¿quien paga tus congresos? 

Cada vez es mas habitual encontrar blogs que prueban y comentan wearables, es decir, una evaluación de su usabilidad. Bertalan Mesko, en su web The Medical Futurist, habla de Gymwatch, un interesante wearable para usar en el gimnasio.

Cerramos el resumen con la base de todo: la cercanía. Sergio Minué, partiendo de un cartel de una casa en un pueblo casi aislado del sur de Chile, habla de sanidad rural, de atender a pacientes en pequeñas aldeas. Ese punto donde la economía debe pensar a largo plazo y en el que la gestión debe darse cuenta que la atención sanitaria en un territorio ayuda a que siga poblado. Para pensar...

Música de verano, con pandereta, para cantar tras la paella del domingo...

 

viernes, 5 de agosto de 2016

La ley de Moore, el PCORI y la tecnología


Casi por casualidad, hemos llegado a un artículo que publica la web MIT Technology Review titulado "Las siete tecnologías prohibidas sobre las que nadie quiere hablar". Como era de esperar, el artículo habla de salud y la reflexión que hacen se merece un hueco en el blog.

Esa tecnología prohibida en el caso de la salud no es otra que la tecnología sanitaria, y el tema sobre el que nadie quiere hablar es si vale realmente lo que cuesta. Como ejemplo, citan el caso del Patient-Centered Outcomes Research Institute (PCORI), un centro federal de investigación creado por la Casa Blanca para evaluar tratamientos y tecnologías. El objetivo inicial de este instituto era ofrecer información transparente que ayudara a tomar decisiones sobre costes hospitalarios mediante evaluaciones de coste-efectividad comparando tratamientos y técnicas. Sin embargo, esta misión no sentó muy bien al colectivo médico estadounidense y la AMA (American Medical Association) remitió una carta al Instituto pidiendo que en la evaluación de tratamientos NO se tenga en cuenta su coste.

¿Sirvió de algo esta carta y la presión que hicieron los grupos de presión? Pues sí, ya que el propio Congreso estadounidense incluyó en la normativa del PCORI la prohibición de hacer análisis de costes. Como se puede leer en la web oficial del instituto: "Our founding legislation prohibits us from doing cost-effectiveness analysis. We don’t consider cost effectiveness to be an outcome of direct importance to patients". ¿Por qué este afán de no incluir los costes? Es un poco sospechoso...

Acabamos con otro artículo de la web del MIT que se pregunta: si en el mundo de la informática la ley de Moore predice que cada dos años el coste baja a la mitad, ¿por qué esta ley no se aplica al mundo de la tecnología sanitaria? Y podríamos hablar de tecnología que en 2 años queda obsoleta, o de esa competición entre centros sanitarios por tener una tecnología que deslumbre más que la del hospital vecino, o de la poca evaluación que existe de mucha de la tecnología innovadora que surge en los últimos años... Cuanto más preguntas y piensas, más oscuridad.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Cinco estrellas


¿Cual es la mejor forma de informar al ciudadano acerca de la calidad de los centros sanitarios? La mayor parte de las iniciativas se centran en ofrecer datos en grandes tablas llenas de indicadores, que habitualmente son difíciles de entender. De hecho, entrar en webs como Hospital Compare suele provocar un agotamiento por infoxicación: ¿qué indicador es mejor? ¿reingresos o mortalidad? ¿limpieza de suelos o buen trato?

Por ello, en Medicare han decidido dar un paso adelante y simplificar la información que se ofrece al ciudadano, otorgando a cada uno de los 3617 centros sanitarios de Estados Unidos una puntuación de 1 a 5 estrellas (aquí el listado completo). Como los hoteles, o como Trip Advisor. Para ello, han elegido 64 indicadores de todos los que publican periódicamente y han calculado las estrellas correspondientes en base a una fórmula elaborada por un grupo de expertos. 

Como era de esperar, la iniciativa no ha gustado a todo el mundo ya que, por ejemplo, las asociaciones de hospitales la rechazan dado que simplifica demasiado la calidad de un centro sanitario y además compara hospitales de diverso tipo que atienden a pacientes muy diferentes. Pero la gran sorpresa ha sido cuando se han publicado los nombres y las estrellas de cada hospital, ya que los más conocidos no han obtenido precisamente cinco estrellas.

Por ejemplo, en Boston los centros Beth Israel Deaconess Center y Brigham and Women's Hospital obtienen tres estrellas. Curiosamente, hay más hospitales con 5 estrellas en Lincoln (Nebraska) o La Jolla (California) que en Nueva York o Boston. Además, pocos de los hospitales con más estrellas figuran en los rankings de hospitales como el US News ya que la mayoría de "los elegidos" son hospitales poco conocidos.

¿Realmente los mejores hospitales son los mejores hospitales? ¿O la fama, la publicidad y la historia son capaces de todo? Ser el mejor es un concepto tan complejo, que todo dependerá de si buscamos el mejor hospital para formar a un estudiante, para operar una cadera o para un tratamiento psiquiátrico. Todo depende...


domingo, 31 de julio de 2016

Un resumen para tiempos de confusión (y calor)


Tras una semana de relax en el norte, volvemos al ataque con el resumen de la semana. No podemos incluir una piscina o una playa, pero vamos a intentar que salgan unos enlaces refrescantes. Algo es algo...

Es inevitable que empecemos de nuevo con Pokemos Go, la moda del verano (aún no sabemos si será la moda del año). Rosa Perez nos ofrece en su blog un vídeo con algunos consejos para cazar Pokemon saludablemente, conviene tenerlos en cuenta. Como era de esperar, ahora Pokemon Go sirve para todo, incluso para motivar a tu plantilla, como cuentan en Equipos y Talento, ya que el juego fomenta la colaboración. Menos mal que hay blogs que se lo toman todo a broma, como Gomer Blog (una especie de El Mundo Today pero sanitario) que anuncia que en un hospital estadounidense confundieron una rata con un pokemon muy raro. 

El Tribunal Constitucional ha dado un buen repaso (jurídico) al polémico Real Decreto Ley 16/2012 a raíz del recurso que planteó el Parlamento de Navarra. La sentencia habla de copago y de atención sanitaria a extranjeros, como cuentan en esta noticia de Redacción Médica. La sentencia también incluye votos particulares de magistrados que no están conformes con lo que decidió el Pleno del Tribunal. 

Tela con lo que han publicado tres científicos (dos daneses y uno británico) en la revista PNAS: han encontrado un fallo en las aplicaciones informáticas que se usan para leer y obtener información de la resonancia magnética funcional en el ámbito de la neuroimagen. Se habla de más de 3500 trabajos de investigación que pueden ser erróneos (de los 40.000 publicados utilizando dichas herramientas). En este artículo de El País lo explican algo más. [Actualización: MJ Mas nos pasa este artículo de Naukas con una visión crítica y reflexiva ante la publicación de PNAS].

Todos (o casi todos) pensando que en 2016 surgiría un Uber sanitario que daría una vuelta de 180º al sector, y todo sigue igual. En este enlace de Techcrunch, advierten que a corto plazo no parece que ninguna empresa tecnológica vaya a revolucionar el modelo, ni siquiera las que que se dedican a pruebas genéticas como 23andme

Aunque esta entrada de Elena Armas hable de las prácticas en los estudios de medicina, se puede extrapolar a todas las titulaciones relacionadas con la salud. Casi todo el mundo opina igual, pero la resistencia al cambio es fuerte, demasiado fuerte. ¿Para cuando el cambio en el sistema de enseñanza pregrado? Uno de los temas de la semana.

Uno de los mitos en el campo de la innovación en salud es que la adopción es muy lenta: se descubre algo y tarda décadas en incorporarse a la práctica diaria. Sin embargo, en esta entrada del blog Managing Healthcare Costs demuestran lo contrario analizando que ocurrió tras publicarse un ensayo que desaconsejaba el uso de una técnica concreta.

Si hablamos de innovación organizativa, más de uno pensará en el modelo conocido como holacracia, del que Zappos es el principal ejemplo. En el número de verano de Harvard Business Review hacen un gran análisis de holacracia y explican algunos conceptos claves para entender qué es y qué no es.

En el campo de las redes sociales y las apps con contenidos de salud, una de las grandes preocupaciones es la privacidad de los datos. Dado que se trata de un terreno pantanoso con una regulación poco clara, el departamento de salud del gobierno USA ha elaborado un completo informe al respecto. Si no quieres leer el informe entero, el BMJ ha elaborado un breve resumen.

Luis Neira (¡gracias!) nos pasa un enlace por twitter que nos deja boquiabiertos: la diferencia de precios en todo lo relacionado con la asistencia sanitaria, desde las estancias hospitalarias a los medicamentos, entre Estados Unidos y el resto del mundo. Lo publican en Vox y hay que leerlo, sí o sí.

¿Debemos hablar de marca personal del profesional sanitario o es algo que no afecta a este ámbito? Fernando Álvarez nos habla de este tema en un videoblog que publican en WakeappHealth (es cortito, así que sin miedo).

Uno de los grandes retos de la nueva política son los llamados presupuestos participativos. Algunos ayuntamientos han lanzado iniciativas de este tipo, basadas en el poder de decisión de los ciudadanos de cada barrio, pero ¿qué resultado han tenido? ¿Es posible mejorarlas? En este artículo de Agenda Pública ofrecen algunas propuestas de mejora, y además analizan el estado del arte en este tipo de presupuestos.

Acabamos con el recuerdo (muy veraniego por cierto) de aquel agosto que pasamos viendo videos de famosos que se tiraban encima un cubo de agua con hielo, el famoso Ice Bucket Challenge. La asociación de esclerosis lateral amiotrófica (ALS en inglés) ha difundido información sobre los avances en la investigación de esta enfermedad gracias a las aportaciones de aquella campaña. Lo hemos leído en The Guardian.

No hace falta mucho más... Una canción y todo lo demás viene solo.

jueves, 28 de julio de 2016

Jon Nieve, la Kardashian y el fundraising



El equipo de radioterapia del Liverpool Cancer Therapy Centre (en Australia) ha decidido lanzar una campaña de fundraising a través de la web Dry July para mejorar las instalaciones que utiliza el paciente y la calidad del servicio que prestan. Para promover la campaña, han lanzado el Dry July Shave Off para el día 29 de julio (¡mañana!), con corte de pelo de todo el equipo para que sea utilizado en la confección de pelucas para pacientes.

Hasta aquí podríamos hablar de algo habitual, más o menos. Pero decidieron dar un paso más, y se lanzaron a imitar algunas de las fotografías más conocidas del famoseo y artisteo más cool. Han recopilado las fotografías en esta página de facebook pero os dejamos aquí algunas de las más divertidas (junto a la original):

Estilo Kim Kardashian:


Estilo Kendall Jenner:


Princesa Leia



Nota final: nuestro personaje favorito de las fotos es, sin duda, el pato amarillo de Jon Nieve.


martes, 26 de julio de 2016

Motivos para hacer las cosas mal



Vivimos en un mundo lleno de normas, y no nos referimos al mundo exterior, atiborrado de leyes, decretos y reglamentos diversos, sino al mundo de los servicios sanitarios. ¿Por qué tenemos normas? El objetivo básico es para conseguir una atención sanitaria de calidad y evitar que ocurra lo que nadie quiere: dañar al paciente. La seguridad del paciente está por encima de todo, pero aún así, con un objetivo tan claro y tan convincente, todavía quedan (algunos, muy pocos) profesionales que no cumplen las normas.

Podríamos empezar por el lavado de manos, por ejemplo, o por la cumplimentación del checklist quirúrgico o incluso por el uso de consentimiento informado, pero los detalles nos llevarían a olvidar algunos motivos básicos del incumplimiento. Si las ventajas y los beneficios son claros: ¿por qué no se cumplen siempre?

Hemos ido recopilando varios motivos:
- Son ilógicas. Muchas veces las normas y recomendaciones las hacen políticos o representantes que no conocen el día a día de la sanidad y eso se nota a la hora de poner en marcha ciertas medidas.
- Desconocimiento de la norma. Los problemas de difusión están a la orden del día: y no solo en las organizaciones sino también en cursos, etc. La norma hay que concoerla con una antelación suficiente.
- Imitación del mal comportamiento. Tal y como nos recuerda la teoría de las ventanas rotas, el mal comportamiento se contagia rápidamente. Si veo que el de al lado no se lava las manos y no le pasa nada, yo también lo haré.
- Costumbre. Como diría Azu Santillán, si siempre se ha hecho así, ¿para qué cambiar aunque lo digan las recomendaciones?
- No tengo tiempo, y aunque sea imprescindible u obligatorio, no puedo hacerlo. Y punto.
- El jefe no las cumple. Es crucial que los responsables de cada unidad cumplan las normas y recomendaciones ya que, aunque no lo parezca, son un modelo a imitar cuando lo hacen mal.
- No hay percepción de riesgo si no se cumplen. Si no hay castigos, reacción social, rechazo por parte del grupo, etc. el profesional no percibe ninguna diferencia entre cumplir o no las normas. Mark Twain lo contaba muy bien en su obra "Las aventuras de Huckleberry Finn": "Bueno, entonces, dije, ¿para que te vale aprender a obrar bien, cuando es dificultoso obrar bien y no es nada dificil obrar mal, y el pago es igual en los dos casos?"
- El cumplimiento no implica refuerzo. Aunque hacer las cosas bien debería implicar una satisfacción moral y ética por hacer las cosas bien, evidentemente muchas veces no es así y algunos profesionales buscan o exigen un refuerzo explícito.
- Algún directivo podrá pensar que todas las recomendaciones o normas están incluidas entre los objetivos de las unidades, pero el exceso de prioridades no es bueno. Habrá que buscar otras fórmulas.
- Esa recomendación no coincide con mis mindlines (siguiendo el famoso artículo del año 2004 firmado por Gabbay y publicado en el BMJ). Cuando el conocimiento informal tiene más peso que el formal.
- Esos procesos diseñados casi a propósito para que no se cumplan determinadas normas de seguridad o calidad... Pasa poco pero pasa.
- A veces la forma de difundir las recomendaciones, normas, etc. es casi más una imposición, y a veces eso genera rechazo.
- Existe una aceptación general del incumplimiento de ciertas recomendaciones (se perdonan). Esa tolerancia de lo inapropiado juega en nuestra contra y acaba generando entornos inseguros de trabajo, al más puro estilo de la teoría de las ventanas rotas. Lo peor de todo es que muchas veces no nos damos cuenta. Un buen ejemplo son los profesionales que fuman dentro del quirófano (aunque sea escondidos en un wc) o los que van a la cafetería con un fonendo que después no limpiarán.

Y habrá algún motivo más, ¿no?

jueves, 21 de julio de 2016

El equipo Ébola y la motivación



Aunque el BMJ califique a la investigación cualitativa como de "baja prioridad", las revistas siguen publicando estudios cualitativos de gran calidad. Hay uno que nos ha llamado mucho la atención, publicado por Gaceta Sanitaria con el título "Motivaciones y experiencias emocionales del primer equipo multidisciplinario hospitalario entrenado para atender casos de Ébola en Andalucía (2014-2016)". Su objetivo es conocer la motivación y la experiencia desde una perspectiva emocional, y más teniendo en cuenta toda la presión mediática que se creó tras el contagio de Teresa Romero.

Nos vamos a quedar con unos pocos elementos citados en las entrevistas que realizó el equipo investigador (del departamento de enfermería de la Universidad de Sevilla y del distrito sanitario de atención primaria de Sevilla) respecto de dos temas cruciales: liderazgo y trabajo en equipo.

Sobre liderazgo, nada como esta frase respecto a la confianza en el líder que dijo una médica de infecciosas:

"Confío mucho en X, confío mucho en A, yo llevo 5 años viendo cómo han tratado a los pacientes, viendo cómo han tratado situaciones gravísimas y confío plenamente, pues digo, bueno, si ellos se meten, yo confío plenamente en lo que ellos hagan (...) yo plena confianza y admiración por ellos" (médica de infecciosas).

Sobre el trabajo en equipo son dos frases las que nos llaman la atención, una que dijo un celador y otra de una enfermera de cuidados intensivos.

"El traje ha unido las categorías profesionales (médico de infecciosas) Es un equipo humano, que hace muchos años que eso aquí desapareció. Y no hay estamento ninguno, ahí somos todos iguales" (celador).

"Nos hemos dado cuenta de que haciendo las cosas en grupo las hacemos mejor; creo que también se ha seguido una estrategia buena que hemos ido conociéndonos y hemos ido rodando... La categoría profesional implica la tarea que tienes que hacer, pero es tu compañero y lo tienes que cuidar independientemente de la categoría, yo creo que eso ha reforzado mucho (médico de infecciosas) Cuando yo llegué aquí y vi al equipo y que todos estamos para lo mismo, pues ya para mí el miedo y eso... Pues me sentí como arropada por la gente que estábamos a lo mismo" (enfermera de cuidados intensivos).

Ante tantos tópicos sobre liderazgo y trabajo en equipo, nada como la realidad para comprender mejor los conceptos. Historias que enriquecen, y se agradece. Lectura imprescindible, sin duda.

Nota: En 2015 publicamos una entrada reflexionando sobre el bajo número de publicaciones científicas sobre el ébola. Este artículo se une a los que incluimos en la entrada, y seguro que en breve llega alguno más.

martes, 19 de julio de 2016

Paradojas digitales



Robert Watcher, profesor del departamento de medicina de la Universidad de California, plantea algunas reflexiones sobre el mundo digital en un breve artículo que publica Annals of Internal Medicine. Y aunque sea breve, es de los textos que impacta y te hace pensar.

Watcher recuerda el concepto de la paradoja de la productividad, que planteó en 1993 un profesor del MIT llamado Erik Brynjolfsson. Esta paradoja se basa en las expectativas que siempre existen sobre la irrupción de la tecnología en las organizaciones: esperamos mejoras inmediatas e infinitas, y nos encontramos con que casi nada cambia, y con una productividad que se mantiene constante. Robert Solow, premio Nobel de economía, lo resumió en una frase: "la era de la computación está en todas partes menos en las estadísticas de productividad".

Quizás suene un poco exagerado, pero no podemos esperar mejoras inmediatas a nivel global, y más cuando el cambio basado en la tecnología necesita de un periodo adaptativo muy largo. Las grandes bases de datos y los entornos de programación avanzada, por ejemplo, no transforman los procesos por arte de magia, etc. La clave es otra: necesitamos repensar e imaginar los procesos de trabajo en un nuevo entorno. Es decir, tenemos que hacer un ejercicio de creatividad y replantearnos como queremos trabajar.

Watcher recuerda una frase atribuida a Henry Ford: "Si hubiera preguntado a la gente qué querían, me habrían dicho que un caballo más rápido". La cuestión no es adaptarse a la tecnología e integrarla en nuestra actual forma de hacer las cosas, es necesario preguntarse si todo lo que hacemos es necesario, conveniente o si hay una forma diferente (y mejor) de hacerlo. Para ello, es esencial buscar a las mentes inquietas de la organización (o generar un clima de cambio), a las personas que se replantean a diario la forma clásica de hacer las cosas, y unir las nuevas herramientas con nuestras necesidades y las de los pacientes.

La tecnología funciona, pero los procesos de los años 70 y 80 están pensados para trabajar con máquinas de escribir y con enciclopedias en papel. La creatividad nos pide a gritos que rompamos en trocitos todo lo que tenemos y volvamos a pensar como queremos que sean los sistemas sanitarios del siglo XXI. La prueba del fax siempre funciona: ¿tienes algún proceso que todavía se base en comunicación por fax? Bienvenido a 1985.